Encadenados I
Hace poco más de 100 años, lo que hoy representa el Cine no era más que una quimera, el anhelo de unos pocos que buscaban materializar en soporte filmográfico el lenguaje de los sueños...
Cuando unos empresarios decidieron crear una industria alrededor de aquella extravagante forma de expresión artística, y una vez que el propio arte cinematográfico se había aventurado a poseer un lenguaje propio (aun evolucionado de la fotografía o la literatura), lo hacían a sabiendas de que, tarde o temprano, esa quimera tendría que hacerse realidad. Amparada en aquella hipótesis descabellada, la Realidad comenzó a ser productiva. Hoy día podemos denominarla Primera Quimera de Oro cinematográfica.
La segunda, ya puestos en el tema, la ideó uno de los mas destacados (y mordaces) artistas del Cine, Charles Chaplin, quien allá en 1925, contó la historia de un vagabundo de inspiración romántica que en su búsqueda del dorado metal, en
tierras californianas, halló el sentido de su propia vida.

No sería el primero ni el último en afrontar tamaña hazaña.
(Continuará...)
Cuando unos empresarios decidieron crear una industria alrededor de aquella extravagante forma de expresión artística, y una vez que el propio arte cinematográfico se había aventurado a poseer un lenguaje propio (aun evolucionado de la fotografía o la literatura), lo hacían a sabiendas de que, tarde o temprano, esa quimera tendría que hacerse realidad. Amparada en aquella hipótesis descabellada, la Realidad comenzó a ser productiva. Hoy día podemos denominarla Primera Quimera de Oro cinematográfica.
La segunda, ya puestos en el tema, la ideó uno de los mas destacados (y mordaces) artistas del Cine, Charles Chaplin, quien allá en 1925, contó la historia de un vagabundo de inspiración romántica que en su búsqueda del dorado metal, en
tierras californianas, halló el sentido de su propia vida.

No sería el primero ni el último en afrontar tamaña hazaña.
(Continuará...)
17/02/2004 20:18 Enlace permanente. Tema: cinefilia.
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Autor: J.P. Bango
Difícil saberlo, JIP. A mi me gusta creer que la bota tenía un cierto sabor esperanzador pues, al fin y al cabo, debe ser eso lo que alimenta los sueños de aquellos que tienen una quimera en que creer...
En fin, bienvenido al Cronicón, JIP
En fin, bienvenido al Cronicón, JIP
Fecha: 17/02/2004 22:23.










