Remakes apócrifos
Parece ser cierto que Naomi Watts será la protagonista de la nueva versión de King Kong que el orondo director neozelandés Peter Jackson pretende estrenar en las postrimerías del año 2005 (no penséis que es mucho, que el tiempo vuela).

Pues vale. Me niego a pertenecer al bastión de los que odian-los-remakes-por-costumbre así que, habida cuenta de que no ha sido Rene Zellweger la elegida para sustituir a Fay Wray, no se me ocurre otro motivo para sojuzgar un film que aun no he visto.
Y ahí voy: es curioso que aquellos que lanzan exabruptos por doquier cuando algún autor comete el sacrilegio de adaptar la obra de otro, se olvida de que todo el mundo cultural tiene su génesis en la multirreferencia y en la reciprocidad. Del mismo modo que no existe conocimiento que no se base en otro anterior, parece difícil admitir que una obra contemporánea pueda existir sin un referente (consciente o inconsciente) anterior. No quiero decir, sin embargo, que formen parte de mi catálogo de preferencias films tan poco estimulantes como Psycho, La Jaula de los Grillos o Vanilla Sky. Pero tampoco puedo negar de alguno de estos filmes una cierta insolencia formal, un riesgo derivado de la afrenta que supone transformar el talante creativo de otro a tu propio Universo. Además, el director adaptador se somete a juicio de comparación y se sabe obligado de dar su propia visión sobre una historia que ya existe (cuestión de consecuencias imprevisibles como bien se puede comprobar de El Planeta de los Simios).
Y lanzo un reto: ¿a ver quién se atreve a hacer un remake de un film de David Cronenberg?
(Continuará...)

Pues vale. Me niego a pertenecer al bastión de los que odian-los-remakes-por-costumbre así que, habida cuenta de que no ha sido Rene Zellweger la elegida para sustituir a Fay Wray, no se me ocurre otro motivo para sojuzgar un film que aun no he visto.
Y ahí voy: es curioso que aquellos que lanzan exabruptos por doquier cuando algún autor comete el sacrilegio de adaptar la obra de otro, se olvida de que todo el mundo cultural tiene su génesis en la multirreferencia y en la reciprocidad. Del mismo modo que no existe conocimiento que no se base en otro anterior, parece difícil admitir que una obra contemporánea pueda existir sin un referente (consciente o inconsciente) anterior. No quiero decir, sin embargo, que formen parte de mi catálogo de preferencias films tan poco estimulantes como Psycho, La Jaula de los Grillos o Vanilla Sky. Pero tampoco puedo negar de alguno de estos filmes una cierta insolencia formal, un riesgo derivado de la afrenta que supone transformar el talante creativo de otro a tu propio Universo. Además, el director adaptador se somete a juicio de comparación y se sabe obligado de dar su propia visión sobre una historia que ya existe (cuestión de consecuencias imprevisibles como bien se puede comprobar de El Planeta de los Simios).
Y lanzo un reto: ¿a ver quién se atreve a hacer un remake de un film de David Cronenberg?
(Continuará...)
27/02/2004 21:55 Enlace permanente. Tema: cinefilia.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: JIP
tienes razón en todo... y sobre todo en lo de Cronenberg, jeje... además... qué productor querría perder dinero haciendo el camino que el Gran Maestro ya ha ollado... ;)
Fecha: 27/02/2004 22:31.










