Ojos de Kubrick
Todo empezó con un hermoso vals de Shostakovich (Suite Jazz nº 2), en medio de un baile al que ninguno de los dos debió ir.

El resto no es más que un sueño alimentado por los deseos de “lo que pudo ser”.

El testamento creativo del Kubrick más inspirado.

El resto no es más que un sueño alimentado por los deseos de “lo que pudo ser”.

El testamento creativo del Kubrick más inspirado.
14/08/2004 23:53 Enlace permanente. Tema: cinefilia.










