Una Historia China de Fantasmas
No hay mejor manera de reconciliarse con el cine de naturaleza entrañable que revisando filmes como Una Historia China de Fantasmas, sin duda, una de las propuestas orientales más recordadas, y veneradas por quien esto escribe y, naturalmente, por todo aficionado de género que se precie.
Una Historia China de Fantasmas, tal y como su título español advierte, es un cuento de fantasmas cinematografiado, exonerado de toda pretensión y manierismo por cuenta de un guión rebozado de sencillez y, sin embargo, imaginativo y delirante, cimentado sobre una compilación de escenas de ascendencia hermosa, (montadas de forma intuitiva y funcional) sazonadas –no por casualidad- de un humor cómplice y sumamente grotesco.

El film de Ching Siu Tung (que finalmente, daría lugar a una trilogía) narra la historia de un joven estudiante (también cobrador de impuestos), destinado a una aldea provinciana rodeada de bosques misteriosos que ocultan cementerios y templos repletos de espectros y aparecidos. Ante la imposibilidad de costearse un alojamiento, decide pasar la noche en un templo (dicen) maldito donde, sin saberlo, tendrá su primer contacto con demonios y fantasmas, entidades sobrenaturales que desean, ante todo, saciar sus estómagos diabólicos con almas jóvenes, objetivos despreocupados de bellos espíritus con apariencia de mujer y aviesas intenciones.
Investido con el don de la impericia, sin embargo, el joven estudiante logra sobrevivir al acoso de los demonios en su primera noche y, más que eso, comienza a sentirse atraído por una hermosa fantasma que, en un acto de caridad extraordinario, se convida a perdonarle la vida. Aunque el estudiante desconoce la condición de la joven (no sólo es un espectro condenado sino que además está prometida al mismísimo Señor de las Tinieblas), se propone liberarla de la pena que la aprisiona. Cándido pero valeroso, el estudiante se aliará con un rudo luchador (habituado a las luchas con espíritus desorientados) y se adentrará hasta el mismísimo infierno para intentar salvar el alma de su amada.


Una Historia China de Fantasmas está llena de imágenes fascinantes: demonios deslenguados, vuelos imposibles, artes marciales de linaje mágico, avernos envueltos en niebla, cabezas mordedoras, túnicas extensibles hasta el infinito... Pedazos de Cine Fantástico, por encima de todo fantástico, reunidos en torno a una historia cautivadora y, definitivamente, imperecedera.
Una Historia China de Fantasmas, tal y como su título español advierte, es un cuento de fantasmas cinematografiado, exonerado de toda pretensión y manierismo por cuenta de un guión rebozado de sencillez y, sin embargo, imaginativo y delirante, cimentado sobre una compilación de escenas de ascendencia hermosa, (montadas de forma intuitiva y funcional) sazonadas –no por casualidad- de un humor cómplice y sumamente grotesco.

El film de Ching Siu Tung (que finalmente, daría lugar a una trilogía) narra la historia de un joven estudiante (también cobrador de impuestos), destinado a una aldea provinciana rodeada de bosques misteriosos que ocultan cementerios y templos repletos de espectros y aparecidos. Ante la imposibilidad de costearse un alojamiento, decide pasar la noche en un templo (dicen) maldito donde, sin saberlo, tendrá su primer contacto con demonios y fantasmas, entidades sobrenaturales que desean, ante todo, saciar sus estómagos diabólicos con almas jóvenes, objetivos despreocupados de bellos espíritus con apariencia de mujer y aviesas intenciones.
Investido con el don de la impericia, sin embargo, el joven estudiante logra sobrevivir al acoso de los demonios en su primera noche y, más que eso, comienza a sentirse atraído por una hermosa fantasma que, en un acto de caridad extraordinario, se convida a perdonarle la vida. Aunque el estudiante desconoce la condición de la joven (no sólo es un espectro condenado sino que además está prometida al mismísimo Señor de las Tinieblas), se propone liberarla de la pena que la aprisiona. Cándido pero valeroso, el estudiante se aliará con un rudo luchador (habituado a las luchas con espíritus desorientados) y se adentrará hasta el mismísimo infierno para intentar salvar el alma de su amada.


Una Historia China de Fantasmas está llena de imágenes fascinantes: demonios deslenguados, vuelos imposibles, artes marciales de linaje mágico, avernos envueltos en niebla, cabezas mordedoras, túnicas extensibles hasta el infinito... Pedazos de Cine Fantástico, por encima de todo fantástico, reunidos en torno a una historia cautivadora y, definitivamente, imperecedera.
20/09/2004 22:31 Enlace permanente. Tema: cinefilia.










