Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2004.

Mirando a través de la ventana

No hace mucho hablaba de huídos y de huídas, rememorando en mi subconsciente la historia de un sueño imposible idealizado por los presos de La Evasión de Jacques Becker, a Steve McQueen retomando la moto que nunca debió abandonar aquella tarde maldita, a Burt Lancaster oteando el horizonte, deseando encontrarse con aquel pajarillo que lo reconcilió con las bondades de la investigación y el reconocimiento academicista, a Jon Voight sintiendo la libertad en lo alto de un tren nevado con destino al infierno, a Tim Robbins escarbando en las entrañas de su conciencia con Raquel Welch de fondo, a Clint Eastwood forjando la leyenda de una jaula que nunca debió existir.

La Evasión de Jacques Becker


Entonces miro a través de la ventana y me recreo de poder presenciar un paisaje que podré gozar en toda su plenitud, en unos minutos, bajo mis pies. Sin embargo, no tardo en despertarme delante de un ordenador marciano, rodeado de papeles que juro no haber puesto aquí. Enfrente de mí un tipo que me habla en una jerga proscrita de un subconsciente que sueña con no asimilarse con uno de aquellos personajes a los que tan bien comprende.

Dichosa fiebre, ¿verdad?
01/04/2004 23:52 Enlace permanente. Tema: cinefilia Hay 1 comentario.

Minority Report

En uno de los múltiples y amenos comentarios que circundan los temas propuestos por Pedro en su Linterna Mágica, hubo quien dudaba de las calidades y cualidades de un film más que notable: Minority Report. Me encanta, de otro lado, que un mismo film admita variadas, incluso contrarias, posturas y que todos, de paso, nos creamos cargados de razón. Por mi parte sólo puedo intentar argumentar mis opiniones. En este caso rescato la crítica que en su día realicé del, por aquel entonces, último film de Spielberg: Minority Report.

Minority Report


"Gran película esta Minority Report. Una película multirreferencial (Brazil, Akira, Días Extraños; Con la muerte en los talones; eXistenZ; Scanners, Desafío Total...) de ascendencia hitchcockniana que eleva a la categoría de prestidigitador visual al amigo Spielberg. Casi nada. Y todo ello en pequeñas dosis; en pequeñas dosis de talento:

a) No es una película perfecta pero se le aproxima (habrá tiempo para analizar sus defectos y, seguro, personas dedicadas a ello). Es una película reunente de casi todas las virtudes de su director y en la que sus defectos aparecen atenuados, precisamente, por la decidida voluntad del director por realizar una mezcolanza de géneros y situaciones. Su apuesta por el eclecticismo, en este sentido, es absoluta. La acción, la intriga, el drama, el humor negro, la ciencia ficción distópica... son elementos que Spielberg trata como si estuviérammos ante una degustación. Ajena al hartazgo, entonces, la trama discurre por los senderos del entretenimiento y la pretensión comedida con una precisión de relojero suizo. ¿Seguro que Kubrick ha muerto?

b) Spielberg reelabora los cánones del thriller de ciencia ficción en un alarde técnico-narrativo que sólo tiene precedentes en la filmografía de Alfred Hitchcock. El tema del falso culpable (¿o no?), el hombre perseguido, la rememoración de traumas pasados..., son puntos en común con la temática recurrente del Maestro británico, a los que deben añadirse ciertos momentos de clímax agravados por la herrmaniana partitura de John Williams. Tom cruise, a modo de Cary Grant en North by Northwesst, asume su condición de "perseguido" sin atender a la maldición que le erige como víctima. Se inmiscuye, con voluntad heróica, entre las artimañas de un Sistema que no lo soporta y la propia ansiedad por revertir la situación que le desvive.

c) Spielberg da nombre propio, una vez más, a un producto de gran envergadura y, mientras, aprovecha para autorreivindicarse. Trasunto de Stanley Kubrick pero más promiscuo que él, Spielberg aprovecha sus filmes para redefinir (a su modo) las constantes de cada género (justo lo que hacía Kubrick, naturalmente). El thriller de ciencia ficción, entonces, vuelve a encontrarse con un público adulto y avezado, a la vez que se enmarca en un contexto pseudocientificista de aires vaticinadores que tienen como pretensión inequívoca el enriquecimiento del propio género. Cada vez se lo pone más difícil a Roland Emmerich, claro.

d) Minority Report ofrece un compendio, en pequeñas cápsulas, de muchas de las constantes y obsesiones del cine spielbergniano. Hay niños sin padres (narrado, eso sí, desde la perspectiva opuesta: mostrando a un padre sin su hijo); predominancia costumbrista en el ambiente familiar; trama previsible y evocadora; arquetipos morales; introducción ejemplar seguida de un ritmo decadente...

e) Constituye una obra de madurez en la filmografía de su director; la consolidación definitiva de un modo de entender el cine singular y ameno; y de un director connivente con las nuevas vanguardias; un experimentador que no es ajeno a los neologismos cinematográficos y, en consecuencia, en un artista empático que rehúye, con un ardor juvenil inusitado, de cualquier coqueteo con el adocenamiento.

y f) Y encima todo fue idea de Dick, no lo olvidemos: uno de los escritores de ciencia ficción mejor y más adaptados para el Cine y eso que, sorprendemente, aún nadie se ha atrevido a adaptar la ingente colección de Obras Maestras que el norteamericano acumula en su bibliografía".
03/04/2004 18:51 Enlace permanente. Tema: críticas Hay 4 comentarios.

Infravaloradas

A reivindicar, toca:

a) El Padrino III: porque es la más arriesgada, comprometida, amoral de la saga; porque contiene una de las radiografías del poder más impertinentes y creíbles de lás últimas décadas, por contar con Sofía Coppola como protagonista (decisión
que, al fin y a la postre, sirvió para Winona Ryder encargara a Coppola la dirección del Drácula de Bram Stoker: caprichoso que es el mundo del cine).

b) El Exorcista II: El Hereje. Porque olvida de donde viene, se busca un propio camino y se entrega a él sin miramientos (otros secueladores deberían aprender de la valentía de Boorman: por cierto, astuto arquitecto de universos propios,
véase la estupenda Excálibur: recopilación manierista y estética del ciclo artúrico, repleta de imágenes fascinantes, oda a la fantasía legendaria... Una obra personalísima que nadie se atreve a imitar, ¿o sí?).

La amenaza fantasma


c) La Amenaza Fantasma de George Lucas: Por que me ayudó a reencontrarme con un cine de pretensión animosa, de naturaleza inconsciente, de desarrollo emocional. Un espectáculo sin pausa que sólo deja de tener sentido al salir de la sala de cine. Justo su esencia, como sabéis.

Lo próximo: Desmitificar.
04/04/2004 21:34 Enlace permanente. Tema: cinefilia Hay 5 comentarios.

Supravaloradas

A riesgo de recibir algún abucheo fanático y con la certeza de querer incluir en este apartado parte de la filmografía (que conozco) de John Ford y el 95 % de los films de Almodóvar (me gusta más lo que dice en las ruedas de prensa, que lo que rueda), ahí van mis tres películas sobrevaloradas de otros tantos grandes directores:

a) Sin Perdón de Clint Eastwood (Por tomarse demasiado en serio a si mismo, al personaje que el propio Eastwood interpreta y al género al que pretende homenajear; película muy alejada, además, de su obra cumbre westerniana: la paródica El Jinete Pálido).

Sin Perdón: un western anacrónico


b) L.A. Confidential de Curtis Hanson (Porque los primeros filmes del canadiense auguraban una carrera menos acomodada; porque traiciona el espíritu deconstructivo de la obra literaria del marciano James Ellroy; porque el cine negro no sólo es una fotografía monocromática, un entramado preñado de elementos corruptos y una chica bonita que gusta de exponer réplicas cómplices; porque el personaje de Bud White no puede tener la cara de perpetuo extreñimiento característica del inane Russell Crowe; careto elijahwoodiano que aun sostiene en Master And Commander: lo cual me indica, irremediablemente, que este actor no tiene solución)

c) Los Idiotas de Lars Von Trier (Porque la ruptura de las normas narrativas y el espíritu transgresor no debe implicar, en absoluto, que se trate como idioterns a los propios espectadores; por buscar morbo allí donde sus paisanos Kragh Jacobsen -Mifune- y Thomas Vintenberg -Celebration- habían logrado un cine sin adimentos transgresivo y mordaz; por quedarse a mitad de todo lo que quería contar y no reconocerlo...
06/04/2004 20:10 Enlace permanente. Tema: cinefilia Hay 6 comentarios.

País Ateo

En este País constitucionalmente, dicen, aconfesional que tan gratamente nos acomoda se permiten tantas excepciones con el credo cristiano que sólo su enumeración produce cierto sonrojo. Pero no pasa nada. Promovemos foros mestizos de intercambio cultural al mismo tiempo que los numerosos guías turísticos se enorgullecen de enseñar monumentos y murallas procedentes de tiempos utópicos en que la convivencia interreligiosa debía ser posible. No se yo.

Hoy día, nos olvidamos que el 85 % de las fiestas que celebramos (días de asueto incluído) poseen una ascendencia judeo-cristiana y que se mantienen, gracias a todos nosotros y a la Constitución, por no faltar a la tradición ni levantar ampollas…

Nazarín de Luis Buñuel


En fin, supongo que no importará que más de la mitad de los españoles se declaren no practicantes de una religión susceptible de revisión urgente porque, en estos días, los practicantes de la misma se organizan en masa en manifestaciones grupales consentidas por las autoridades públicas, se recrean en su creencia y hacen pública su fe delante del resto de sus conciudadanos... Es una opción respetable. Hay que respetarla. Ahora bien, ¿que pasaría si los ateos o agnósticos de toda edad y condición nos convidáramos a plantear una festividad alternativa, en septiembre por ejemplo, con manifestaciones públicas –ruidosas o no-, apropiación exclusivista de la programación de las televisiones, exigencia de un par de días festivos..?

Y puestos a ejercer un cierto sentido de la autocrítica por qué a nadie se le ocurre programar Nazarín (de Buñuel) en estos días.

Próxima parada: la Navidad.
09/04/2004 09:48 Enlace permanente. Hay 1 comentario.

La Pasión de Cristo y El calvario de los espectadores

Lo primero es advertir que es un mal film.

Lo segundo es decir por qué. He de decir que mi interés por las aventuras y desdichas de cualquier personaje cuyas vivencias la Historia y la leyenda se encarga o se encargará de exagerar a conveniencia (Cleopatra, Jesucristo, El Rey Arturo, El Cid, El Che o Bin Laden: la historia la escriben los vencedores y los románticos, y a todos los subvencionan los banqueros), no me parecen personajes cinematografiables, precisamente, porque el director se ve obligado a contentar a todos sus seguidores o, de buscar la transgresión, a ponerse de parte de una parte de forma tan descarada que distorsiona el sentido y la visión de todos los demás.

Cazievel y Gibson en La Pasión de Cristo


Y encima hay que cuidar el juicio, la valoración, preciéndolo de demasiadas notas aclaratorias, de advertencias autoinculpatorias a propósito de lo que va a leer.

Y La Pasión de Cristo sólo se trata de una mala película. Sin guión, sin estructura narrativa coherente (los flashback, mal definidos y peor intercalados, se resuelven confusos y autocomplacientes: no tienen mayor valor narrativo que la mera anécdota), sin progresión dramática, sin interpretaciones creíbles (los soldados romanos rozan la autoparodia y la caricatura; la madre de Jesús deambula de aquí y allá, aparece y desaparece a gusto y capricho de un director que perdió y sigue buscando sus papeles en la sala de montaje; Monica Bellucci ni está ni se la espera: menuda manera de desaprovecharla). Su clímax es forzado y se basa en el efectismo o en la parodia. Superada la propuesta inicial: juego cromático (azules para los “buenos”, rojos para los “malos” al estilo de John Carpenter en La Cosa), música estridente (zimmeriana y vibrante al principio: rutinaria y acomodada al final), puesta en escena austera y personalísima, el resto discurre por el camino del tedio y la previsibilidad, por la desgana y la apatía. Alguna de sus composiciones de plano más brillantes se ven, sin embargo, saboteadas por la impericia de un narrador displicente y perezoso que desea contar más de lo que sabe contar, y dispone de muchos más medios de los que merece.

El personaje principal, cuyas motivaciones la película ignora y hace ignorar a los espectadores neófitos, está desposeído de cualquier raigambre empático y ajeno a tal: su dolor físico, el sufrimiento del personaje que el director trata de transmitir apenas si llega a un espectador cansado, agobiado de tantos latigazos sin sentido. El resto de los personajes se dedican a pronunciar por doquier, en latín o en arameo, textos bíblicos dejando siempre la sensación de déjà vu y, en todo caso, convirtiéndolos en meros recitadores de axiomas. Nada más alejado del Cine, come véis. Es un film decepcionante y parcial: desaconsejado para casi todos: para los devotos por que se les somete a un calvario injusto y fatuo; a los que desconocedores de los textos religiosos porque no podrán vincularse emocionalmente, de ningún modo, al tormento que sufre el protagonista. A todos, en general: porque siempre hay mejor modo, y más altruista, de gastarse 6 euros.

Si quieren acercarse al Cine Religioso comiencen con La Palabra de Dreyer, o El Evangelio según San Mateo de Pasolini o Simon del Desierto de Luis Buñuel y olviden este efectista y autocomplaciente videoclip rodado por Mel Gibson con mucha más fe que talento.

Y si queréis versiones personalísimas de una leyenda: a disfrutar toca de Excalibur: la mayestática y mística obra de John Boorman.

Calificación: 2/10

Lo más destacado: Haberla rodado en arameo y en latín demuestra, al menos, una voluntad de estilo personalísima aunque fallida; la apostura sobria de Jim Cazievel en el papel protagonista; los insertos demoníacos que jalonan el film procedentes, directamente, del cine de terror contemporáneo.

Lo menos destacado: El tono victimista y parcial del guión de Gibson; la ausencia de ritmo; la pretensión de querer hacer una película definitiva sobre un tema, no lo olvidemos, tan añejo y descafeinado como éste, sin tener el talento suficiente siquiera para intentarlo.
10/04/2004 19:01 Enlace permanente. Tema: críticas Hay 12 comentarios.

Kilar frente a la Máquina del Tiempo

Hoy toca descubrir un artículo Pablo Francescutti: "El cine de ciencia ficción como máquina del tiempo" , cuyo título ya explica, bien a las claras, su propia naturaleza y objeto.

2001 y el paso del tiempo



Y como acompañamiento sonoro, Kilar y su magistral partitura para: "La Novena Puerta (oír Música)"

Es Lo Mejor de la Web: el espacio de mi blog en el que mejor encaja el fenomenal sitio: El Poder de la Palabra

Fueron doce

Eran doce y no tenían (literalmente) ningún futuro. Fueron rescatados del patíbulo, exiliados en una guerra cuyas motivaciones ignoran. Luchan por la libertad. O eso creen. Son asesinos y violentos: desclasados dominados por un Comandante decadente cuyos superiores quieren dejar de ver lo antes posible. La mayoría, no lo dudéis, volverá con los pies por delante.

The Dirty Dozen


También es un film de Robert Aldrich; una de sus típicas Obras Maestras de Acción: brutal, impactante, legendaria.

Fueron doce (John Cassavetes, Tom Busby, Jim Brown, Donald Southerland, Ben Carruthers, Clint Walker, Charles Bronson, Colin Maitlin, Stuart Cooper, Al Majioni, Trini Lopez, y Telly Savalas, junto a Lee Marvin, Ernest Borgnine o Robert Ryan), no tenían ningún futuro pero el Cine los guarda en uno de sus rincones preferidos: el de los inolvidables.
13/04/2004 22:48 Enlace permanente. Tema: cinefilia Hay 2 comentarios.

Caligari en versión original

Seguramente se trata de uno de los films de culto más reconocibles, visualmente hablando, de la cinematografía impresionista.

El Gabinete del Dr. Caligari


Es El Gabinete del Dr. Caligari, y en esta web dicen permitir bajarse una copia completa de la misma en formato ram (también de Nosferatu, El Evangelio Según San Mateo o Lady Drácula, entre otras). En fin, me gustaría tener una mejor conexión para comprobarlo...

De Palma: Adorado por su pasado

Érase un autor de Cine, luego convertido en artesano talentoso, compositor de encuadres virtuosos, mago del Travelling, sibarita. Reconocido talento de joven, descubridor de megaestrellas, experimentador aficionado a los juegos de luces, fanático del cine de Alfred Hitchcock y la Nouvelle Vague, aún hoy y por ello: objeto de admiración en Francia.

Una Femme Fatale en la bañera


Érase un hombre Atrapado por su Pasado: brillante director de actores venido a menos, autor de obras maestras indiscutibles (Scarface y Carlito's Way), discutibles (Carrie), amenas (Snakes Eyes), fallidas (Misión a Marte), de Culto (Hermanas), cinéfilas (Fascinación), vibrantes (Furia), nostálgicas (Los Intocables), de ¿miedo? (En nombre de Caín), de truño (Femme Fatale), de vicio (La hoguera de las Vanidades), de listo (Misión Imposible),invisibles (Corazones de Hierro), fundamentales (Doble Cuerpo), experimentales (El fantasma del Paraíso), reivindicables (Impacto), exitosas (Vestida para matar).

Es Brian de Palma. Y algunos sólo lo recuerdan por su pasado.

Yo lo reivindico, si señor. Y lo reivindicaré.
16/04/2004 00:25 Enlace permanente. Tema: cinefilia Hay 5 comentarios.

Esperando el Fin del Mundo

En La Hora Final (On the Beach), obra del siempre bienintencionado y a menudo buen director Stanley Kramer (aunque el mundo del celuloide siga reconociéndole más su faceta de productor), los habitantes del sur de Australia esperan que la nube tóxica que ha envenenado y exterminado al resto del mundo llegue por fin a sus playas, campos y ciudades para culminar su arrogante propósito: la aniquilación definitiva de la humanidad.

La propia humanidad se entrega a este fin con desgana, casi con indiferencia. Unos creen, a fe ciega, en un milagro que actuará de salvaguarda. Otros, sin embargo, se entregan al amor, a la cristalización de los sueños postergados, a la recuperación del tiempo perdido cuando ya no queda tiempo que perder.

 Cuando el Viento Sopla


En la triste pero bellísima historia de Cuando el Viento Sopla, los ancianos protagonistas compensan sus justificados temores con ternura y afecto: reivindican la plenitud de la vida en un lecho de muerte anunciado y, a nosotros, espectadores de saldo con ningún vínculo con el compromiso, sin embargo, veneramos y aplaudimos la crudeza y el realismo de esta magnífica cinta de dibujos animados obra del olvidado Jimmy T. Murakami.

En fin, no hace falta transitar por los efectismos Hollywoodienses de filiación meteorítica ( Deep Impact o Armagedon), o las paranoias metafísicas made in Stephen King ( The Stand de Mick Garris), para darnos cuenta que el fin del mundo comienza y acaba en la cabeza de cada uno.

Vivir es sentir. Y que mejor forma de sentir que viviendo el Cine.
17/04/2004 22:05 Enlace permanente. Tema: cinefilia Hay 3 comentarios.

Coming soon

Son dos de los estrenos que más páginas cinéfilas y mercandófilas rellenarán en el mes que se nos avecina.

esperando al Caballo de Troya


Van Helsing es el nuevo producto homenajeador pergeñado por el singular Stephen Sommers y Troya , (obra de un talentoso autor de best viewers cinéfagos: el alemán Wolfgang Petersen), prometen con sus trailers vertiginosos y efectistas (batalla de los 300 barcos incluída) repletar las arcas de sus productores de parte de nuestros ahorros y tiempo. Podría contaros que no sucumbiré a la tentación mercadotécnica, que permaneceré al margen de su visionado hasta que haya pasado un tiempo prudencial…

Pero mentiría: serán títulos que darán que hablar también aquí, espero, en cuanto todo (también esto) se apreste a volver a la normalidad

Gracias a mi hermana por copiar esto
19/04/2004 19:40 Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

Últimas noticias

El Cronicón Cinéfilo permanecerá sin actualizarse durante unos días por motivos personales.

Fdo: Arwen

P.D. A disfrutar del Cine!
23/04/2004 01:35 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.


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