Visiones 2005 y el Síndrome de Kubrick
El otro día me comunicaron oficialmente que uno de mis relatos inéditos ha sido seleccionado para su inclusión en la antología “Visiones 2005” que se editará a finales de año por la AEFCFT. Me alegré profundamente. Es un relato que he escrito, reescrito, revisado, reinterpretado, reactualizado una infinidad de veces hasta que ha conseguido la forma, el sentido, el tono que juzgaba necesario para poderlo presentar a algún concurso o convocatoria. Es algo absolutamente inhabitual: primero porque nunca dispongo de tiempo suficiente como para realizar semejante ejercicio de autocomplaciencia; segundo, porque cuando comienzo a escribir cualquier historia la tengo tan enfermizamente planificada que el proceso de escritura se resuelve como un acto mecánico, rutinario, donde ya están previstos los errores (formales y conceptuales), los objetivos, el resultado. Una revisión es una cuestión impensable cuando te puede un orgullo cuya naturaleza se resume en la siguiente frase: no soporto que una de mis ideas sobrepase mi propia capacidad para plasmarla sobre papel.
Ese es el quid: una historia ha de gustarme plenamente. En fondo y forma. Lo exijo cuando critico y, naturalmente, lo exijo cuando me autocritico. Sin embargo, nada de esto era posible con esta idea. Cada vez que la finalizaba, más insatisfacción me producía. Empecé a escribirla en 1995 y cada tres años ha conocido de una versión diferente. A veces he alterado unas frases, otras veces su sentido completo. Nunca me gustó el resultado.
Comencé la última reescritura en febrero de este año, después de haber leído la decepcionante versión anterior y con el único apoyo de las notas de trabajo primigenias (una breve indagación documental y la escaleta del entramado) y alguna frase que estimaba significativa y que, ciertamente, me apetecía conservar. Esta vez sí, la historia fluyó por si misma.
He convertido un relato de quince páginas en una experiencia Kubrickiana. No tengo futuro alguno en el ejido de la escritura pero me impongo objetivos y se cumplen. Esta historia se lo merecía y me alegro. También apreté los dientes.
Pero siento estar tan cansado.
Ese es el quid: una historia ha de gustarme plenamente. En fondo y forma. Lo exijo cuando critico y, naturalmente, lo exijo cuando me autocritico. Sin embargo, nada de esto era posible con esta idea. Cada vez que la finalizaba, más insatisfacción me producía. Empecé a escribirla en 1995 y cada tres años ha conocido de una versión diferente. A veces he alterado unas frases, otras veces su sentido completo. Nunca me gustó el resultado.
Comencé la última reescritura en febrero de este año, después de haber leído la decepcionante versión anterior y con el único apoyo de las notas de trabajo primigenias (una breve indagación documental y la escaleta del entramado) y alguna frase que estimaba significativa y que, ciertamente, me apetecía conservar. Esta vez sí, la historia fluyó por si misma.
He convertido un relato de quince páginas en una experiencia Kubrickiana. No tengo futuro alguno en el ejido de la escritura pero me impongo objetivos y se cumplen. Esta historia se lo merecía y me alegro. También apreté los dientes.
Pero siento estar tan cansado.
29/03/2005 22:51 Enlace permanente. Tema: Otros temas.
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Autor: Agente Cooper
¡Eres un perfeccionista!
Hombre, no me parece malo siempre que no se convierta en algo enfermizo. Yo en mi blog repaso varias veces los comentarios que posteo, los pulo, los abrevio, los amplío, etc... Y, luego, cuando ya está enviado el post suelo volver a modificarlo otra vez. Uno nunca acaba de estar contento del todo porque siempre ves algo que mejorar de alguna manera por insignificante que sea.
En fin, te deseo suerte con el relato!
Hombre, no me parece malo siempre que no se convierta en algo enfermizo. Yo en mi blog repaso varias veces los comentarios que posteo, los pulo, los abrevio, los amplío, etc... Y, luego, cuando ya está enviado el post suelo volver a modificarlo otra vez. Uno nunca acaba de estar contento del todo porque siempre ves algo que mejorar de alguna manera por insignificante que sea.
En fin, te deseo suerte con el relato!
Fecha: 30/03/2005 04:01.
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Autor: sepultarra
Felicidades por haber sido incluido en el Visiones Dos Mil Cinco. Seguramente lo debes a ser un alma gemela de Santi Eximeno: pretencioso, vacuo, tonto, ridículo.
Fecha: 15/04/2005 14:47.
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Autor: ermitanyo123
caramba, es usted un poco ronyoso, no cree usted senyor sepulturero etarra, si eso es lo que es.
no se preocupe, amigo cinéfilo, éxitos con su carrera literaria.
no se preocupe, amigo cinéfilo, éxitos con su carrera literaria.
Fecha: 18/04/2005 17:03.










