El psychokiller ochentero
Suele cubrirse el rostro, seguramente, para homenajear a dos de los serial killer más famosos de la década de los setenta: Leatherface y Michael Myers. Es un tipo hábil en la cerceración de gargantas, que antes habían sido profundas, y que ahora acuden solaces a un camping para desfogarse. Es un serial killer moralista, vagamente inspirado en la ejemplificación del mal carpenteriano, aficionado a los cuchillos y a la venganza reaccionaria, a la amputación de miembros ajenos y a la metafísica. Le pone, ya lo sabéis, la resucitación.
Es un asesino, ya véis, arquetípico, adicto a la hemorragia y a las visceras, que se viste de Jason o de poli garrulo, da sustos en trenes mágicos, o junto a un lago, odia a Clint Eastwood y a su pistola revanchista, y nunca aparecería en una película de Spielberg.
Suele reinventarse cada Viernes 13, en Nueva York, en el Infierno o, incluso, en el futuro. Los libros de Thomas Harris lo aviejaron... y hasta hoy.
Es un asesino, ya véis, arquetípico, adicto a la hemorragia y a las visceras, que se viste de Jason o de poli garrulo, da sustos en trenes mágicos, o junto a un lago, odia a Clint Eastwood y a su pistola revanchista, y nunca aparecería en una película de Spielberg.
Suele reinventarse cada Viernes 13, en Nueva York, en el Infierno o, incluso, en el futuro. Los libros de Thomas Harris lo aviejaron... y hasta hoy.
22/04/2005 22:11 Enlace permanente. Tema: Constantes en el Cine de Género.










