HDC: Otra Tuerca Vuelta
I
Los otros son ellos. Y nosotros, fantasmas sin futuro morando en esta casa que nos pertenece. Nada es lo que parece. Si le llamas tres veces tardarás en deshacerte de él: ¡zumo de cucarachas cuentachistes!
II
Un llanto al final de una escalera donde habita el miedo y el pasado; un crimen sin resolver invocando justicia; un padre poseído por un espíritu macabro; y un hacha; y una puerta que se cierra y otra que se abre en mitad de una noche tapiada de árboles que golpean ventanas, de televisores que secuestran a las niñas.
III
¡Barcos, casas, estancias asoladas por cadenas que se arrastran; sombras que soportan un hondo pesar, luces al otro lado de la puerta! Niños que sólo ven a los muertos, mujeres canijas adictas a los seriales televisivos, viejas que se esconden en un armario, negras con iare de Celestina, puentes entre dos mundos, sin ojos, Y escalofríos, muchos escalofríos, en el cuello de la futura víctima.
IV
Pianos, sí, también pianos; pianos que suenan cuando no deben sonar; cuadros de los antepasados, rasgados, mirándote; cortinas que se abren y cierran inducidas por el miedo y tú y yo abrazados en el sótano... por si acaso.
V
Y tú. Pobre cabrón que no cree en fantasmas condenando a tus hijos una eternidad poblada de ellos; y ella, pobre institutriz educada en los designios decimonónicos del victorianismo, creyéndose culpable de su muerte...
Para siempre.
Los otros son ellos. Y nosotros, fantasmas sin futuro morando en esta casa que nos pertenece. Nada es lo que parece. Si le llamas tres veces tardarás en deshacerte de él: ¡zumo de cucarachas cuentachistes!
II
Un llanto al final de una escalera donde habita el miedo y el pasado; un crimen sin resolver invocando justicia; un padre poseído por un espíritu macabro; y un hacha; y una puerta que se cierra y otra que se abre en mitad de una noche tapiada de árboles que golpean ventanas, de televisores que secuestran a las niñas.
III
¡Barcos, casas, estancias asoladas por cadenas que se arrastran; sombras que soportan un hondo pesar, luces al otro lado de la puerta! Niños que sólo ven a los muertos, mujeres canijas adictas a los seriales televisivos, viejas que se esconden en un armario, negras con iare de Celestina, puentes entre dos mundos, sin ojos, Y escalofríos, muchos escalofríos, en el cuello de la futura víctima.
IV
Pianos, sí, también pianos; pianos que suenan cuando no deben sonar; cuadros de los antepasados, rasgados, mirándote; cortinas que se abren y cierran inducidas por el miedo y tú y yo abrazados en el sótano... por si acaso.
V
Y tú. Pobre cabrón que no cree en fantasmas condenando a tus hijos una eternidad poblada de ellos; y ella, pobre institutriz educada en los designios decimonónicos del victorianismo, creyéndose culpable de su muerte...
Para siempre.
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: EKI
a ver... no se si esto es un concurso o qué, pero yo diría que...
I - Bitelchus
II - Poltergeist
III -
IV - Los Otros
V-
Jurl.. pues aquí me he quedado.
I - Bitelchus
II - Poltergeist
III -
IV - Los Otros
V-
Jurl.. pues aquí me he quedado.
Fecha: 07/12/2005 11:52.
![]()
Autor: J. P. Bango
No. No era un concurso pero podía haberlo sido perfectamente así que enhorabuena por la sagacidad. Es, más bien, una evocación más o menos lírica de películas de fantasmas: las que tú mismo dijiste, y alguna otra: El resplandor, Suspense!, 13 Fantasmas, The Haunting...
Y es que es un género fascinante.
Y es que es un género fascinante.
Fecha: 07/12/2005 20:10.











