La Ley de la Desproporción
Émulos de guerreros de otros tiempos adictos a la carne calcinada defienden sus territorios y paisanos bajo la discutible estratagema de la desproporción...
Y es que nunca hubo un término medio. Se pasó de castigado a castigador: nunca hubo interés por buscar algo distinto a la imposición ni voluntad política que abogara por el diálogo, más aún: por la comprensión. En esta tesitura, el Otro es el Enemigo: no hay otro dogma que la confrontación permanente. Y rige, claro, la Ley del que más puede: suele pasar cuando coinciden en una misma habitación ideológica aquel que vende las armas con aquel que cree necesitarlas.
Mientras tanto, los cadáveres se amontonan en unas calles definidas por la contradicción. Pero no debemos preocuparnos: seguiremos a salvo mientras no llegue el olor.
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Autor: Hombre Lobo
Fecha: 25/07/2006 13:20.











