Universitas: Sexo Catódico
Mientras termino de editar los capítulos tercero y cuarto, os dejo con un breve spin-off de Universitas:
Universitas: SEXO CATÓDICO
© J. P. Bango
EXT. CALLE. ENTRADA DE UN CINE. TAQUILLAS.
Marx, Kate y JimmyK, en este orden, están esperando en la cola para comprar las entradas de Cine. Al grupo se acerca Jota que se cuela entre ellos, indisimuladamente.
Kate (a Jota):
Ya vienes tarde
Jota:
Me he entretenido.
Kate:
Prefiero no saber en qué...
Jota:
¡No...! Esta vez te equivocas. Nada de sexo. Al menos, directamente. Vengo de comprar una tele.
Kate:
¿Y para qué quieres tú una tele si nunca estás en casa?
Jota:
Para ponerla, claro. La llevo ahí... en el coche. Para cuando haga falta...
Kate:
¿Y qué sentido tiene llevar una tele en el maletero de un coche?
Marx:
No todo tiene sentido en la vida.
Jota:
Esto sí lo tiene.
Kate:
Pues ya me dirás.
Jota:
Es para estimular la imaginación en el momento del coito.
Marx:
¿He oído coito?
Kate:
¿Qué quieres que te diga, chico? Sigo sin entenderlo. Si ves una película porno durante el coito lo que menos vas a estimular es la imaginación: te lo dan todo hecho.
Jota:
No. No es para ver películas porno. Es para mirar programas...
Kate:
¿Mientras estás haciendo el amor quieres ver la tele? ¿Qué pensará la chica?
Jota:
El problema no es lo que piense ella sino lo que pienso yo... Ya conoces mi problema: sufro de eyaculación precoz.
Kate:
Ya estamos creando conflictos donde no los hay...
Jota:
Por eso acudí a un loquero como me aconsejó Marx...
Marx:
Un sexólogo. Yo te dije "sexólogo".
Jota:
Pues eso. Fui a un loquero sexual de esos, y me dijo que uno de los trucos consistía en pensar en cosas desagradables justo en el momento de mayor excitación. Pues bien, me puse manos a la obra y en el siguiente polvo sólo veía mugre, basura... y muertos.
Kate:
¿Y?
Jota:
Pues que los muertos no tardaron en transformarse en muertas...
Kate:
¿Y...? ¡No! ¡No sigas!
Jota:
Pues sí. Sucedió lo inevitable. Me excité aún más. Ahora el loquero dice que sufro de eyaculación precoz irreversible y que, encima, soy un necrófilo.
Jimmy K (en voz baja a Kate):
La chica que tenemos delante está a punto de desmayarse.
Jota:
¡Le voy a demostrar qué está equivocado! ¡Yo puedo controlar mis impulsos!
Marx:
Claro, Jota, le vas a demostrar que puedes controlar tus impulsos... ¡Y por eso te compras una tele!
Jota: (muy serio)
Exacto. Cuando esté en máxima excitación me pongo a la Campos.
Kate:
¿Y has pensado que puede pasar por tus pensamientos si en la tele están echando documentales de animalitos?
Jota:
¡Coño! ¡No había pensado en eso! Pues con cadáveres vaya, pero con animales ya es demasiado, ¿no creéis?
La chica que los antecede comienza a vomitar de forma incontinente.
Jimmy K (a Kate):
Era inevitable.
Kate (a Jimmy K):
Sí.
Marx:
Venga. Deja el sexo y saca el dinero que nos toca. Va a empezar la peli.
Jota:
¿Qué dinero?
Marx:
Jota, hoy te tocaba a ti invitarnos al Cine.
Jota:
¡Ostia! ¡Es verdad!
Los otros tres asienten.
Kate, Jimmy K y Marx (al unísono):
¿Y?
Jota:
Pues nada... ¡Que me lo he gastado todo en la tele!
Fundido a negro
EXT. CALLE. ENTRADA DE UN CINE. TAQUILLAS.
Marx, Kate, Jimmy K y Jota están sentados en la acera, a la puerta del cine, tirando miguitas a las palomas. Ya ha empezado la película y el resto de la cola se ha esfumado. Se escuchan arcadas a la izquierda del grupo.
Jota:
¿Y a esa que la pasa? Va a vomitar hasta el esófago. Deberíamos acercarnos a ver que la pasa.
Kate (sonriendo traviesa):
Acércate a ella, Jota, sí, igual necesita de una palmadita en la espalda.
Jota:
Coño. Pues allá voy. Igual la reconforto y todo.
Fundido a rojo
© J.P.Bango










