Cine de horror gótico italiano
Quizá una de las retrospectivas más apasionantes de todas y cuantas planea presentar el Festival RETROBACK sea la dedicada al Cine de Terror Gótico Italiano, un subgénero absolutamente desconocido por estos lares, más allá de algunos títulos como Danza macabra, La Máscara del Demonio o El horrible Caso del Dr. Hitchcock (alguna de las cuales podrán verse en el festival granadino, por cierto, contando con la presencia de alguna estrella invitada cuya identidad no tardaremos en revelar), y que cuenta en su haber con títulos tan estimulantes como I Vampiri (la obra fundacional de Ricardo Freda a medio camino entre el gótico y el fantástico-costumbrista), La Virgen de Nuremberg (El Justiciero Rojo) de Margheriti o el díptico de Mario Bava: La Frusta e il Corpo (con Christopher Lee alejado de los paisajes hammerianos) y Operazione Paura, la última gran película del género (y que anticipaba conceptos directamente extraidos de la Nueva Carne cronenbergiana, años vista de su propia formulación) antes de que el propio género cayera presa de las fauces del cine de explotación de los setenta.

Surgido al albor del éxito de las películas góticas anglosajonas (por parte de la Hammer y de American Internacional Pictures a través del ciclo que Roger Corman dedicara a la obra de Poe), el cine de horror italiano sabe desgajarse de aquéllas construyendo sus entramados con una identidad reconocible, casi siempre con una cierta querencia hacia lo grotesco (haya o no cadáveres de por medio), canjeando la dicotomía dios-diablo (propia de la filmografía hammeriana, empeñada en reformular los mitos del género a través de una visión moral) por la dualidad sexo-muerte, por ejemplo, utilizando elementos escénicos aparentamente tan contrapuestos entre sí como los camisiones transparantes y las camillas mortuorias. Las películas góticas italianas se repletan de castillos siniestros y villas feéricas, y se alimentan de maldiciones, fantasmas y aparecidas, casi siempre de turbia belleza (y cuyo destino entrará en eclosión con la presencia de un extraño), habitantes de escenarios poblados de candelabros y cortinas oscuras, de cuadros ancestrales y de espejos (utilizados como fetiche, pero también como puerta a otros mundos como ocurre en Operazione Paura), y de vampiros lacerados por el paso del tiempo y el olvido adictos a la resucitación, cuando cae la noche y hay que cumplir las cuentas de una maldición o una venganza.
El género, cuyo apogeo duraría menos de diez años, terminaría por sucumbir al amparo de otro que heredaría buena parte de sus constantes y a todos sus profesionales: el Giallo. Pero esta es otra historia, y más conocida.
RETROBACK ofrecerá un ciclo dedicado al cine de horror gótico italiano estrenando una afortunada selección de sus películas, algunas de ellas inéditas, a la vez que co-editará, junto a Quatermass, el que será la primera monografía dedicada al género en castellano, en una gozosa edición de la que ya os hablaré más adelante.
Ir haciendo hueco en vuestra agenda. Este ciclo promete lo suyo. Doy fe.
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Autor: Manuel Márquez
Un fuerte abrazo.
Fecha: 12/07/2008 21:26.
Autor: J. P. Bango
Un saludo, camarada.
Fecha: 13/07/2008 10:54.
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Autor: J. P. Bango
Y no solo se proyectará cine gótico. En concreto, Roberto, sé de un par de películas proyectables que te entusiasmarían.
Fecha: 15/07/2008 10:20.
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Autor: Jose Antonio Diego
Saludotes y felicitaciones por su blog...
Fecha: 13/10/2008 17:46.










