Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2008.

Carpenter revivido

Parece que no va a volver nunca pero sus seguidores no dejamos de intuirlo en la mitad de las producciones de cine fantástico actuales. Con un agravante: sus imitadores ya no ofrecen coartada alguna ni mucho menos una máscara. Ahí nos queda The Mist, extraordinaria película de Frank Darabont, repleta de momentos plenamente carpenterianos, incluida su obsesiva fijación por Lovecraft. Pero, ocurre lo mismo con Shyamalan y El Incidente, una película imperfecta pero llena de jugosos matices y secuencias a la altura de los más grandes, especialmente de Tourneur o Alfred Hitchcock, que también acoje sustratos del Cine de Carpenter, especialmente relacionados con su espíritu. El colofón lo pone Doomsday (una cinta que dará que hablar -negativamente- pero que yo defenderé a capa y espada), la última película del gran Neil Marshall, en la obra-homenaje-a-carpenter por excelencia, repleta de un sinfín alusiones a su cine (especialmente a 1997... Rescate en nueva york), a su persona (uno de los personajes se llama Carpenter) o a los props que alguno de sus personajes (como el parche del ojo de la protagonista de evidentes reminiscencias snakepliskkianas) haría universal.

El Cine continúa su perpetuo proceso de fagocitación asimilando los dejes de aquellos que lo hicieron grande. Y Carpenter siempre fue uno de ellos. Como Hawks. Otro que debiera sentirse orgulloso de todo esto.

 

01/07/2008 21:39 Autor: bango. Enlace permanente. Tema: cinefilia Hay 4 comentarios.

Cine de horror gótico italiano

Quizá una de las retrospectivas más apasionantes de todas y cuantas planea presentar el Festival RETROBACK sea la dedicada al Cine de Terror Gótico Italiano, un subgénero absolutamente desconocido por estos lares,  más allá de algunos títulos como Danza macabra, La Máscara del Demonio o El horrible Caso del Dr. Hitchcock (alguna de las cuales podrán verse en el festival granadino, por cierto, contando con la presencia de alguna estrella invitada cuya identidad no tardaremos en revelar), y que cuenta en su haber con títulos tan estimulantes como I Vampiri (la obra fundacional de Ricardo Freda a medio camino entre el gótico y el fantástico-costumbrista), La Virgen de Nuremberg (El Justiciero Rojo) de Margheriti o el díptico de Mario Bava:  La Frusta e il Corpo (con Christopher Lee alejado de los paisajes hammerianos) y Operazione Paura, la última gran película del género (y que anticipaba conceptos directamente extraidos de la Nueva Carne cronenbergiana,  años vista de su propia formulación) antes de que el propio género cayera presa de las fauces del cine de explotación de los setenta. 

 

Surgido al albor del éxito de las películas góticas anglosajonas (por parte de la Hammer y de American Internacional Pictures a través del ciclo que  Roger Corman dedicara a la obra de Poe), el cine de horror italiano sabe desgajarse de aquéllas  construyendo sus entramados con una identidad  reconocible, casi siempre con una cierta querencia hacia lo grotesco (haya o no cadáveres de por medio), canjeando la dicotomía dios-diablo (propia de la filmografía hammeriana, empeñada en reformular los mitos del  género a través de una visión moral) por la dualidad sexo-muerte, por ejemplo, utilizando elementos escénicos aparentamente tan contrapuestos entre sí como los camisiones transparantes y las camillas mortuorias. Las películas góticas italianas se repletan de castillos siniestros y villas feéricas, y se alimentan de maldiciones, fantasmas y aparecidas, casi siempre de turbia belleza (y cuyo destino entrará en eclosión con la presencia de un extraño), habitantes de escenarios poblados de candelabros y cortinas oscuras, de cuadros ancestrales y de espejos (utilizados como fetiche, pero también como puerta a otros mundos como ocurre en Operazione Paura),  y de vampiros lacerados por el paso del tiempo y el olvido adictos a la resucitación, cuando cae la noche y hay que cumplir las cuentas de una maldición o una venganza.

El género, cuyo apogeo duraría menos de diez años, terminaría por sucumbir al amparo de otro que heredaría buena parte de sus constantes y a todos sus profesionales: el Giallo. Pero esta es otra historia, y más conocida. 

RETROBACK ofrecerá un ciclo dedicado al cine de horror gótico italiano estrenando una afortunada selección de  sus películas, algunas de ellas inéditas, a la vez que co-editará, junto a Quatermass, el que será la primera monografía dedicada al género en castellano, en una gozosa edición de la que ya os hablaré más adelante.

Ir haciendo hueco en vuestra agenda. Este ciclo promete lo suyo. Doy fe.

 

07/07/2008 21:29 Autor: bango. Enlace permanente. Tema: RETROBACK Hay 5 comentarios.

Criticando II

Hete aquí una nueva entrega de disparos al pie, está vez con la película El Incidente como excusa conceptual en el que quizá sea uno de mis textos más autodestructivos, y que pueden disfrutar en su completitud en El Zoom Erótico

a) Este déficit interpretativo provoca que algunas secuencias bordeen el límite de lo soportable; especialmente cuando se juntan los dos actores principales, del todo punto desconcertados no ya como personajes que huyen en la inmensidad del caos buscando un lugar donde cobijarse y sobrevivir, sino porque son incapaces de proyectar sentimiento alguno distinto a la repulsa de aquel que pagó siete euros y ahora se encuentra con esto. Y es que jamás se ha visto en el cine un abrazo tan desposeído de afecto como aquél que se brindan los protagonistas cuando creen que van a sucumbir, es decir, al borde mismo del abismo, y se invitan a amarse para siempre y hasta donde lleguen. Ni una conclusión tan deliberadamente explicativa, que traiciona no ya el espíritu de toda la película (que, al fin y al cabo basaba su argumento en la irracionalidad de su punto de partida) sino su propio sentido, ¿o es que acaso no hablábamos de la Existencia?

 

b) Shyamalan reformula los principios estructurales clásicos. Por un lado, desprecia la presentación de los personajes iniciando su historia por el acontecimiento, que en segundo término, llamará la atención de los protagonistas. Después, desarrolla la historia mientras sumerge a los personajes en una huida hacia ninguna parte al tiempo que tratan de encontrarse a si mismos y comprenderse; y por último, cuando la conclusión se adviene en el horizonte, encierra a los protagonistas en una casa feérica (directamente salida de El Bosque), ocupada por una anciana misteriosa que bien podía ser una hechicera... o la anfitriona que en ese momento necesitan para encontrar las respuestas que buscan, no ya como supervivientes de un cataclismo universal, sino como víctimas de un terror aún más absoluto: el sufrimiento al margen de aquellos a los que amas.

 

 

 

 

 

14/07/2008 17:21 Autor: bango. Enlace permanente. Tema: FIJR GRANADA Hay 7 comentarios.

Mind game; Calvaire; Las Ruinas

 

Mind Game:  Extraordinario anime obra de Masaaki Yuasa, no solo es el mejor producto salido de la factoría Studio 4º C hasta el momento sino la auténtica revelación de la que ya muchos hablaban; corriente a la que me sumo con pleno entusiasmo todavía epatado (la revisioné anoche) como sigo ante semejante despliegue imaginativo: un pleonasmo visual repleto de imágenes suculentas que aderezan una historia tremendamente poderosa (a la par que surrealista) y visceral (una extraña mezcla entre el Cine de Capra, Tarantino y Walt Disney), una de las cumbres del cine de animación de los últimos tiempos (y una de la que más funcionalmente engarza las numerosas técnicas de animación que la definen). Un joven dibujante,  apocado y con escasa vocación para la iniciativa, se ve metido en una pelea de bar donde un futbolista con apariencia de matón amenaza a su amor platónico. El resto es un deleite para todo sentido y conciencia.

 

 

 

Calvaire (Calvario): Extraño cuento de terror obra de Fabrice Du Welz acerca de un cantante perdido en mitad del bosque que acaba con sus huesos en un apartado motel, sin cobertura en el móvil ni batería en su furgoneta. En realidad, Calvario no es sino una fábula moral (al estilo Wicker Man) definida por un peculiar universo y por un personajes pasados de vueltas. Pero lo más interesante de la película ocurre en su trasfondo: la aparición de este pobre hombre en  una comunidad pastoral desposeía de mujeres y cordura (a la que llega tras haber huído de una residencia de ancianas acosadoras)  provoca una catársis insostenible que acaba con su particular calvario (crucifixión incluida). Poseedora de una soluciones visuales (la secuencia de la pelea) y conceptuales sumamente interesantes (esa huida inacabable por la ciénaga), no puede dejar de destacar el marciano baile de la cantina.  

 

 

 

 

 

Las Ruinas: apasionante subproducto de serie B, una de las cintas de terror más recomendables del año, también ha sido una de las más ignoradas por la crítica. Historia de terror brutal, a plena luz del día, donde un grupo de estadounidenses perdidos en mitad de la selva mexicana se topan con lor restos de una pirámide precolombina embebida de plantas trepadoras y malos augurios. A pesar de su apariencia rutinaria, de algún que otro defecto de guión y de un prólogo que ya hemos visto demasiadas veces en los últimos tiempos (Borderland, Turistas, Wolf creek) no tardamos en darnos cuenta, sin embargo,  de que estamos en presencia de un producto de lo más estimulante, cómplice de este terror (hacia uno mismo) que ya hemos visto en The Mist y que abre una nueva vía dentro del cine de terror contemporáneo al margen de la previsibilidad, los fantasmas orientales o las sorpresas de última hora. Sorprendentemente interesante.   

 

23/07/2008 18:17 Autor: bango. Enlace permanente. Tema: FIJR GRANADA Hay 3 comentarios.

Doomsday: afortunado refrito de acción, aventura y otras especias apocalípticas

De nuevo un virus cuyo patrón de crecimiento no fabrica zombies pero sí muros capaces de arrinconar Escocia para los restos. Es Doomsday, un refrito de acción, aventura y otras especias apocalípticas, en realidad, una nueva muestra de cine terror de ascendencia británica: pirotécnica y ruidosa actualización de uno de los (sub)géneros más imitados en los últimos tiempos.

 

 

Mezcla de un sinfín de películas contemporáneas (28 semanas después, Ultraviolet o La Tierra de los Muertos Vivientes) que se funde con otros homenajes, más explícitos si cabe, a 1977: Rescate en Nueva York (la protagonista lleva un parche en el ojo; uno de los protagonistas se llama Carpenter; el grupo se introduce en una región-prisión) o Mad Max II (parafernalia punk incluida), Doomsday no es sino un revoltijo cinéfago de ascendencia ochentera convertido en un divertimento de aires autodestructivos que tiene en su ritmo y en su osadía argumental dos de sus características más destacables.  La tercera es la dirección (siempre afortunada) de Neil Marshall, autor de un par de cintas magníficas (The Descent, Dog Soldiers) cuya esencia podía hacernos pensar que, tal vez, podríamos estar delante de un autor más que reivindicable, exagerando: que podría convertirse en la versión europea de David Twohy. Así de ambicioso era mi vaticinio.

 

Pues bien. No ha cambiado mi percepción pero sí los matices que la definen. Doomsday puede parecer, a priori, un paso atrás en la filmografía de Marshall: carente de originalidad en su punto de partida, repleta de arquetipos de una sola pieza (desde la heroína indestructible hasta el antagonista empeñado en parecerlo), de diálogos crípticos y de secuencias de acción poco novedosas... Sin embargo, el cineasta de Newcastle sabe sortear las debilidades del argumento apostando por la irreverencia, sobretodo a partir de su segundo tramo, allí donde aparece su vis más delirante (que no cómica) y surrealista (con duelos de caballeros medievales incluidos). Desde este momento, la película  abandona su pose previsible adquiriendo tintes grotescos, algunos de ellos sorprendentes, incluyendo una escena donde uno de los protagonistas acaba devorado por sus adversarios tras haberle pasado por un caldero hirviendo…

 

Como el cuerpo de este tipo, que acaba troceado y servido a pedazos a un público expectante, hambriento de hemoglobina y violencia, la película de Neil Marshall se divide de fragmentos oscilantes de diferentes géneros (incluyendo el western) y texturas (la mayoría de ellas tan oscuras como su argumento), también poseedores de otros tantos niveles de intensidad (no del todo compensados entre sí),  servidos en plato grueso a un espectador que debiera epatarse por la que es su principal característica: su desorbitado gusto por el exceso.

 

Deudora de Carpenter (especialmente, en relación al retrato de aquellos que ostentan el poder) y de un Cine cuyas servidumbres emocionales sus seguidores se niegan a olvidar, Doomsday se constituye en una película menor pero cimbreante, más cerca de Dog Soldiers que de The Descent, una muestra más, en todo caso, del talento de uno de los autores-renovadores del género fantaterrorífico en su versión menos previsible; una parcela (sub)genérica demasiado acostumbrada a la autocomplacencia; cualidad de la que no se desliga, ni quiere, este interesante refrito de Neil Marshall, por cierto, un film no apto para todos los gustos y públicos.

 

Avisados quedáis.

 

 

Lo menos destacado: la eterna sensación de déjà vù.

 

Lo más destacado: que su mixtura conceptual no desluzca, ni de lejos, su visionado.

 

Calificación: 7

30/07/2008 11:46 Autor: bango. Enlace permanente. Tema: FIJR GRANADA Hay 3 comentarios.


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