Se muestran los artículos pertenecientes al tema Constantes en el Cine de Género.
El psychokiller ochentero
Suele cubrirse el rostro, seguramente, para homenajear a dos de los serial killer más famosos de la década de los setenta: Leatherface y Michael Myers. Es un tipo hábil en la cerceración de gargantas, que antes habían sido profundas, y que ahora acuden solaces a un camping para desfogarse. Es un serial killer moralista, vagamente inspirado en la ejemplificación del mal carpenteriano, aficionado a los cuchillos y a la venganza reaccionaria, a la amputación de miembros ajenos y a la metafísica. Le pone, ya lo sabéis, la resucitación.
Es un asesino, ya véis, arquetípico, adicto a la hemorragia y a las visceras, que se viste de Jason o de poli garrulo, da sustos en trenes mágicos, o junto a un lago, odia a Clint Eastwood y a su pistola revanchista, y nunca aparecería en una película de Spielberg.
Suele reinventarse cada Viernes 13, en Nueva York, en el Infierno o, incluso, en el futuro. Los libros de Thomas Harris lo aviejaron... y hasta hoy.
Es un asesino, ya véis, arquetípico, adicto a la hemorragia y a las visceras, que se viste de Jason o de poli garrulo, da sustos en trenes mágicos, o junto a un lago, odia a Clint Eastwood y a su pistola revanchista, y nunca aparecería en una película de Spielberg.
Suele reinventarse cada Viernes 13, en Nueva York, en el Infierno o, incluso, en el futuro. Los libros de Thomas Harris lo aviejaron... y hasta hoy.
22/04/2005 22:11 Enlace permanente. Tema: Constantes en el Cine de Género No hay comentarios. Comentar.
Animal Attack Movies.
Estreno nueva sección: Las Constantes en el Cine de Género, un epígrafe que tendrá por objeto categorizar a nivel conceptual los diferentes arquetipos definitorios del mejor y más gozoso cine de género. Os dejo con las Animal Attack Movies:
Lo comentaba en el Artículo Semillas de Maldad: Los niños malvados del Cine de Terror que los veteranos del Cronicón ya conocéis: El Cine puede generar horror incluso de sus arquetipos más inocentes. Es más: gusta de recrearse en un juego de ascendencia demiúrgica consistente en hacer tremendamente verosimil la propuesta más inverosimil. La Animal Attack Movie se basa en este plantamiento cuando consiente sobre si misma la existencia de pájaros, pulpos, arañas, abejas, ranas, serpientes, gatos, perros, ballenas, mosquitos, cucarachas, grizzlies, dragones de Komodo, búhos, monos, murciélagos e incluso babosas con extrañas fijaciones asesinas que no sólo per/revierten el status quo terrestre sino que promulgan un protagonismo inusual en estas lides biológicas. Es un subconjunto conceptual dentro del cine de terror, además, liberado de las servidumbres de la religión, la fe o a la duda existencial, con lo que únicamente apela a la sorpresa para justificar su punto de partida y al exterminio sistemático y ordenado de los pobladores de una tranquila y próspera ciudad (costera o no) para poner término a su plantamiento.
Como se ve, el miedo tiene aquí su origen en la irracionalidad, en el carácter arbitrario e inexplicado del comportamiento animal. La atribución de poderes/comportamientos humanos a estos animales altera dicho componente irracional (definitorio de filmes-arquetipo como Los Pájaros o Tarántula), y los aleja, irremediablemente del terror propiamente dicho, arrimándolos a otros subgéneros que también cuentan con un alto grado de aceptación entre el público (La aventura romántica: King Kong; la acción científica: Deep Blue Sea; el suspense premeditado: Tiburón) y que también constituyen una subcategoría en este conjunto conceptual de ascendencia prolífica que, sin embargo, se remite con demasiada urgencia a sus arquetipos y constantes.
Lo comentaba en el Artículo Semillas de Maldad: Los niños malvados del Cine de Terror que los veteranos del Cronicón ya conocéis: El Cine puede generar horror incluso de sus arquetipos más inocentes. Es más: gusta de recrearse en un juego de ascendencia demiúrgica consistente en hacer tremendamente verosimil la propuesta más inverosimil. La Animal Attack Movie se basa en este plantamiento cuando consiente sobre si misma la existencia de pájaros, pulpos, arañas, abejas, ranas, serpientes, gatos, perros, ballenas, mosquitos, cucarachas, grizzlies, dragones de Komodo, búhos, monos, murciélagos e incluso babosas con extrañas fijaciones asesinas que no sólo per/revierten el status quo terrestre sino que promulgan un protagonismo inusual en estas lides biológicas. Es un subconjunto conceptual dentro del cine de terror, además, liberado de las servidumbres de la religión, la fe o a la duda existencial, con lo que únicamente apela a la sorpresa para justificar su punto de partida y al exterminio sistemático y ordenado de los pobladores de una tranquila y próspera ciudad (costera o no) para poner término a su plantamiento.
Como se ve, el miedo tiene aquí su origen en la irracionalidad, en el carácter arbitrario e inexplicado del comportamiento animal. La atribución de poderes/comportamientos humanos a estos animales altera dicho componente irracional (definitorio de filmes-arquetipo como Los Pájaros o Tarántula), y los aleja, irremediablemente del terror propiamente dicho, arrimándolos a otros subgéneros que también cuentan con un alto grado de aceptación entre el público (La aventura romántica: King Kong; la acción científica: Deep Blue Sea; el suspense premeditado: Tiburón) y que también constituyen una subcategoría en este conjunto conceptual de ascendencia prolífica que, sin embargo, se remite con demasiada urgencia a sus arquetipos y constantes.











