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El Cronicón Cinéfilo

El Camino del Samurai

Leyendo el fenomenal artículo de Dr. Strangelove,El Recto Camino del Moderno Samurai, citado en la cada vez más prometedora, War Room del mencionado, me viene a la cabeza un artículo que escribí sobre uno de los films menos pedantes de Jim Jarmush: "Ghost Dog. El camino del samurai" y que, aquí, me permito el capricho de recuperar sin tener otro motivo que la autocomplaciencia:

EL CAMINO DEL SAMURAI:

El camino del samurai, de un asesino profesional cinematográfico (quitándole misticismo al asunto), es un camino regido por un alto concepto del honor. El Samurai, "The Killer" (término Wooniano con el que se identifica al samurai del Hong Kong de finales del Siglo XX), es un tipo que se somete, queriéndolo o no, a unas reglas de origen ancestral que esclavizan su existencia al servicio de una deuda que no admite la autoliberación. Exonerado, pues, de cualquier obligación humana o vital, el asesino profesional se convierte en un brazo ejecutor eficaz, solvente y, en principio, poco ruidoso; un tipo liberado de escrúpulos que rehúye del contacto al objeto de evitar la ternura. Construye, pues, su fortaleza en relación a la ausencia de debilidad en su ser.

El camino del samurai también es un camino dominado por la soledad. Sola está la víctima y solo está el ejecutor. "El Silencio de un Hombre", una de las obras magnas de temática ejecutoria, define con esa arrogancia francesa, la soledad de un asesino de fondo, de un individuo que busca su propia redención mientras ajusta cuentas con aquellos que le traicionaron. Como Jeff Costello, como Ghost Dog, como The Killer y como tantos otros, la exclusiva meta que da sentido a su existencia le aboca a un presente solitario (amén de un pasado desconocido) conviertiéndolo no ya sólo en un cazador a sueldo (¿despreocupado?), sino también en una suerte de lobo (Jarmush, más poético él, lo asimila a un Oso) acechante, frío y solitario; en un animal, en todo caso, apartado de la sociedad para el resto de sus días.

El destino de este samurai de rostro pétreo asume la Renuncia como modus vivendi. En Tigre y Dragón, el estigma solitario que sobrelleva el protagonista lo aparta del disfrute del amor. Condenado a la peregrinación en un principio, a su propia muerte, después, hallará una posibilidad de redención en brazos de su amor platónico cuando ya es demasiado tarde. La violencia (física, psíquica o retórica) no solo va a definir el destino de los enemigos del samurai, sino también su última exhalación.

Cartel internacional de Ghost Dog


El camino del samurai también es un camino sometido a unas reglas de conducta singulares. Los Killers poseen un entendimiento propio de lo que es la Justicia. Justiciero, a su modo, el asesino profesional fílmico procede a la ejecución forzosa (y mediante el uso de la coerción) de las normas que rigen su conducta de forma apasionada y sin intermediarios. Como agravamiento de esta premisa, un samurai justiciero se vuelve insoportable en cuando alguien osa desordenar su universo místico. Entonces entra en juego la venganza, la ira y el torbellino se desata de forma violenta e inexorable. Así sucede en la propia Ghost Dog, en el violento western Sol Rojo/Soile Rouge, o incluso en la inocua Payback.

Existe, a pesar de todo, una variante más indulgente de esta concepción justiciera. En Los siete samurais, o en Yojimbo (aunque éste de modo individual), ambas del gran Kurosawa (o en cualquiera de sus versiones-remakes-homenajes-parodias posteriores: Los Siete Magníficos, Grupo Salvaje, Kun Fu contra los siete vampiros de oro o Los siete magnifico del Espacio), el grupo de asesinos se reconvierte en una entidad sinérgica que lucha en defensa de unas personas desprotegidas. La camada de lobos se instruye, pues, para defender al rebaño de ovejas del ataque de un agresor más desalmado e injusto.

El tema admite variantes de índole y cualidades diversas, casi todas ellas tomando como referente el origen de la película de Melville (de procedencia francesa): Nikita (o el remake del lineal Badham: La Asesina), narra un proyecto de creación de asesinos profesionales auspiciado por una organización de ambiguos intereses. Leon, el profesional, es un profesional que ejerce de babysitter de Natalie Portman; Crying Freeman, es un videoclip pseudo-retórico de connotaciones trágicas y origen tebeístico. La más curiosa es, sin duda, Max & Jeremy, planteada desde un punto de vista dialéctico (género eminentemente literario sobreutilizado en el celuloide por el policiaco más convencional), y que ofrece un desigual duelo interpretativo entre Monsieur Poiret y el plúmbeo Christopher Lambert (un asesino profesional a punto de "retirarse" y un joven condenado a hacerse cargo de la cartera de clientes de aquél, respectivamente). Max et Jeremy, se constituye en una suerte aparente de El color del dinero de Scorsese pero canjeando jugadores de billar por asesinos profesionales, es decir y como aquélla, en un duelo generacional, la búsqueda de la autorredención por parte del protagonista de más edad, el cuestionamiento ante el espejo...

En fin, Ghost Dog, ese perro fantasma que actúa de génesis de este comentario inducido por la pasión cinéfila, se resuelve en forma de film comedido pero autocomplaciente que referencia sin pudor, "El Silencio de un hombre" de Melville, Rashomon, o incluso Frankenstein (secuencia de la niña en el parque), protagonizado por un samurai negro al servicio (¿o no?) de una mafia italoamericana que canturrea rimas de Public Enemy mientras ajusta sus particulares cuentas y que se constituye en una especie de Solo Ante el Peligro peculiar, en un western, en todo caso, anacrónico, singular, paródico pero, evidentemente, brillante y descomplejado.

4 comentarios

Polux -

Buena pelicula pero donde este el samurai de Alain Delon.

JIP -

gracias por "exigirme" un nuevo post en mi bitácora y tenerme como alternativa, nada más y nada menos que Philip K. Dick... jeje... tamaño alago no puede ser bueno para el ego... La verdad es que ando chungo últimamente y las ganas de escribir -y otras tantas cosas- brillan por su ausencia, pero intentaré hacer un esfuerzo... ;)

A decir verdad, yo también estoy esperando de ti esa segunda parte del estudio sobre Carpenter... cuando la lea, si quieres, intercambiamos impresiones...

"Dead Man"... es... como lo diría... GENIAL...

Un saludo.

J. P. Bango -

No he visto Dead Man (será la única que me falta de Jim "una de cal, otra de arena" Jarmush. La apunto entre las futuribles, claro.

Dr. Strangelove -

De acuerdo con tus apreciaciones.
Además, como dices, Ghost Dog es paródica. El retrato de la mafia italiana no puede ser más descacharrante, absurdo y teñido de humor negro. Al igual que Ghost Dog, los mafiosos son una decadente especie en extinción. Una especie pasada de moda que ya no tiene razón de ser en el nuevo mundo. No es casual que todos pasen a "mejor vida".

Gran película de Jarmusch. Por cierto, "Dead man" también me parece sensacional.