Blogia
El Cronicón Cinéfilo

Evaluación mensual

Último día de mes... Ideal para una nueva evaluación.

El blog sigue definiéndose buscando una identidad recurrente, reconocible y amena. Poco a poco. Sigo sin tener excesivos problemas técnicos (sorprendentemente, sí): hoy se me fue el mes de febrero... pero supongo que volverá. (Y en todo caso, aún se puede consultar en la sección Archivo y de seguir interesados en el tema: en el sencillo buscador que Blogia incorpora en sus páginas.)

He reducido el número de posts por falta de tiempo, y esto sí se ha convertido en un problema: tardaré en entregar la segunda parte de mi estudio sobre John Carpenter en Terror Universal más de lo que tenía previsto. Sería más fácil de justificar si yo fuera Francis Ford Coppola, si tuviera que soportar un clima draconiano y el corazón del protagonista de mi película le estuviera jugando una mala pasada, y si mi mujer estuviera rodando un Conradiano documental de altos vuelos para explicar a modo de epopeya dónde diablos han ido a parar tres cuartas partes de nuestro presupuesto. Pero nada más lejos de la realidad, claro. Pero no cabe duda que sería más feliz si pudiera dedicar a mis escritos algún minuto más de la media hora que tengo autorrecetada.

En fin, sigo. Al menos otro mes más.

4 comentarios

Dr. Strangelove -

Te digo lo mismo que le he dicho a Pedro en su blog. Sigue así, y felicidades por mantener un blog tan interesante.

Ánimo.

Pedro -

Pues yo porque ahora utilizo Bloggar, pero recuerdo que un post me llevó, entre correcciones y revisión, cuatro horas xDDD. El 80% de mi tiempo libre lo dedico a esto... hasta que me canse.

J. P. Bango -

Sí. Yo la ficción la tengo un poco aparcada en espera de poder disfrutar de tiempo para desarrollarla. Estoy contigo en que la escritura acaba agradeciendo la fidelidad aunque sea rellenando los recovecos absurdos de nuestra existencia.

Mientras tanto, una recomendación poco original: Los Desposeídos, de Ursula K. Le Guin (ganadora del Premio Hugo): una novela de ciencia ficción política, distópica, ingenua y turbadora a partes iguales: osea, la pesadilla ideal de Jerry Bruckheimer.

JIP -

a mí me pasa lo mismo, y eso que últimamente todavía escribo alguna cosa... porque de ficción ya ni te cuento... pero bueno... hay que perseverar...

la escritura acaba siempre siendo agradecida con sus fieles.

un saludo