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El Cronicón Cinéfilo

Historias de Cine

Os he transcrito el último artículo de mi hermano J.P Bango, titulado Historias de Cine. Espero que lo entendáis un poquito más que yo :p

Y sin que sirva de precedente y por seguir con la rutina: Hasta la próxima y a disfrutar del Cine!

ARWEN.

"¿Cómo empezar? Supongo que hablando de cine. Entonces sólo queda abrir los ojos y dejarse llevar a un supramundo delicioso donde la imaginación seduce y las imágenes perturban, justo allí, ya sabéis, donde las aventuras se advienen como propias y los besos ( per)duran todo lo que tienen que (per)durar.

Y donde los malos rara vez ganan…

Y donde los buenos se llevan siempre el mejor botín…

Y donde los sueños presumen de realizables, frente a una fila de butacas sedientas de sangre, expectación, amor o aventura.

¿De qué otro modo, sino, podríamos hacer nuestros, sus anhelos? Leí una vez que las películas se (con)forman de deseos; yo quiero, él quiere, ellos quieren: un botín de oro, a aquella belleza pelirroja, el fruto de sus desvelos, a Mina Harker, llegar a buen puerto, ¡a un puerto al menos!, regresar a casa, retozarse en el barro…

Si fuera el Doctor Mabuse querría dominar el mundo y, por extensión, poner a sus gentes a mis pies; si fuera el Teniente Coronel Kilgore…disfrutaría oliendo NAPALM una mañana más al tiempo que uno de mis subordinados, con problemas de corazón, se dedica a rescatar orates de su selva particular…

Y gozar de aquellos labios imposibles…

Y compartir canciones de amor con un robot de pose arrogante y aviesas intenciones…

Y revertir el destino de los condenados, claro, ¿cómo no?

“ Este niño te mira mucho”
Dice ella: “Que mire todo lo que quiera”


En Teoría del guión de Cine se llama peak al momento álgido donde las emociones alcanzan una gran intensidad (una cota elevada), y entonces sólo puedo pensar en Johnny Guitar arrastrándose por el puente para salvar el cuello de su amada, y en ti también, querida , cuando el bueno de Kong sacrifica su vida el lo alto del Empire State Building para salvar la tuya.

Y, ¡ay!, en ese tren empujado contra el túnel dirección norte- noroeste…

Y, ¡ay!, en esa colección de planos breves que idealizaba el asesinato fílmico con una cortina de baño como mudo testigo.

Hitchcock en su salsa


Fellini lo llamó recuerdos, ¿recuerdas? Me gustaría ampliar mi memoria para rescatar lo mayestático de lo bueno, la emoción de la imagen, la esencia del arte…

Y el amor del sexo…

Y la paz de la guerra…

Y el deleite de ese plano…

No sabemos cuándo, cómo ni dónde sucedió la primera vez pero a aquel vouyeur que admitió, sin deshonra, su condición de tal, debió divertirse tanto con las vivencias de sus vecinos que no dudó el hacerlas públicas. Primero, se envenenó de épica; después, hizo lo propio con la poesía, la prosa, el teatro. Cuando se inventó la Fotografía, y después el Cine, debió morir de un ataque de éxtasis. Para los demás dejó la fascinación de hacer nuestras las vidas, aventuras, desdichas de los otros. Cuando los guionistas envolvieron a aquellas historias ficticias o idealizadas de artificios y efectismos ya era demasiado tarde para desenganchar a los millones de personas que había hecho del Cine una (su) pasión irrefrenable.

“ No es que tenga miedo a morirme. Es tan sólo que no quiero estar allí cuando suceda”

Gracias Woody, pero no es para tanto. Todavía me quedan neuronas y buen gusto, letra fácil y más ego del que merezco…

Y fuerzas, ¡ay!

Y ganas, ¡ay!

Y mucho ( y gran) Cine que ver.

¿ La enfermedad? Supongo que no hay nada peor que sentirse protagonista de una película de David Cronenberg, rodeado de batines verdes y rostros de pesadumbre, encontrase en el espejo los síntomas de una degradación física y psíquica; lo bueno es que aquellos no te tienen a ti… espíritu del río, otra vez: gracias.

Si supiera utilizar la elipsis como recurso narrativo no haría falta que explicitara lo que quieren decir mis ojos. Pero yo no soy John Ford, ya lo sabéis, y no tengo muchas más aspiraciones. Sin embargo, puedo proyectar mi sombra contra una pared cualquiera, no me dan miedo los ajos, me bebo el agua bendita. Si veis a Van Helsing por allí no le digáis que me habéis visto, y si lo hacéis, decirle que se venga con Kate Beckinsale. Acabará conmigo de todas formas pero, al menos, podré preguntarla, de primera mano si de veras no se rió a carcajadas cuando leyó su papel en Pearl Habour.

¿Exposición desordenada? ¿Alguien de aquí ha visto Reservoir Dogs? Los tres actos (Introducción, nudo y desenlace) de la narrativa clásica se adaptaron al Cine de acuerdo a los dictados del pragmatismo. El Cine tampoco se atrevió a transgredir una técnica narrativa que llevaba más de tres mil años funcionando. Y si nos gusta Memento es porque a pesar de su apariencia transgresiva mantiene íntegra esta estructura pero al revés, ya sabéis, como un espejo; un espejo fascinante…

Como el Cine, si…

Como el Arte, si…

Como aquellos ojos, si.

Esa mujer lloró. Apenas si alguien más pudo darse cuenta pero yo lo ví: lloró. Lloró protegida por la oscuridad de una sala que nos atrapaba a unos cuantos. Entonces no me dí cuenta de que el maquillaje ocultaba sus mejillas amoratadas, sus labios rotos, la empatía de su rostro pensando “ No le des tus ojos, niña, nos los merece, niña…”

No los merece.

¿ Sabes? Yo ideé esta película y por orgullo me reservé el papel de bueno, y en mis historias, y mientras nadie demuestre lo contrario, los buenos siempre ganan. Ganaré…

Manque cueste.

Manque tarde.

Chihiro y el Espíritu del Río


Por vosotros."

3 comentarios

Agente Cooper -

¡Hola, JP!

Disculpa por no haber dejado ningún mensaje antes. Soy un desastre a veces.

Soy el Dr. Strangelove (¿te acuerdas?), lo que pasa es que ahora he cambiado de nick y he cambiado el blog.

Si te quieres pasar, la dirección es: http://www.20six.co.uk/Cooper

Espero que vuelvas muy pronto a dar guerra. Se te echa de menos, y mucho!

No soy muy bueno para dar ánimos, así que simplemente decirte dos palabras: te esperamos.

JIP -

gana, ante todo, por ti y por tus ganas de vivir y crear historias... justo entonces los demás empezaremos también ganar(te)...

un saludo

Pedro -

Por ti, amigo mío. Te echamos de menos! Esperamos ansiosos tu vuelta!!!