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El Cronicón Cinéfilo

Ojos de Kubrick

Todo empezó con un hermoso vals de Shostakovich (Suite Jazz nº 2), en medio de un baile al que ninguno de los dos debió ir.

el Vals de Shostakovich


El resto no es más que un sueño alimentado por los deseos de “lo que pudo ser”.

Storyboard de Eyes Wide Shut


El testamento creativo del Kubrick más inspirado.

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