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El Cronicón Cinéfilo

Noche de Halloween

Recupero de la revista Terror Universal, un extracto de uno de mis artículos (la primera parte de aquel que dedicara a John Carpenter y el Cine Fantástico) titulado La Noche de Halloween: La irrupción del Slasher, en recuerdo de este día de los muertos que tantas y tan variadas páginas a escrito en éste, nuestro medio artístico favorito.

There he is, there he is! The
Bogyman


Gracias a la aparición del soporte videográfico, el cine de Terror de Serie B está a punto de sufrir una transformación de sus resortes distributivos. Carpenter, y el mercado juvenil, tendrán mucho que decir en esta revolución

El sobresaliente éxito de La noche de los Muertos Vivientes (Romero) y la Semilla del Diablo (Polanski), sólo 10 años antes del estreno de La Noche de Halloween, ha desterrado de los circuitos de serie A propuestas revisionistas del cine de terror clásico. A cambio, los cines se llenan con experiencias cinematográficas más cercanas al thriller (El Exorcista), a la parapsicología (La leyenda de la Mansión del Infierno) o incluso a la aventura (Tiburón). En este contexto aperturista, las jóvenes promesas del cine norteamericano ubican sus primeros pasos en un género, el del terror, que desea vivir en la década de los 70 otro de sus célebres intentos de reinvención. Es la década en la que cineastas como Oliver Stone (la paranoica La Mano); David Cronenberg (Vinieron de dentro de...) o Brian de Palma (Carrie) coquetean con el género sin desafectos. Es el momento que aprovecha John Carpenter para cambiar -para siempre- el concepto del Slasher.

Desde M de Fritz Lang, pasando por el cuento de terror La Noche del Cazador de Charles Laughton, El Cebo de Ladjslao Vadja, hasta la obra cumbre Psicosis, El Estrangulador de Boston o la siempre reivindicable El estrangulador de Rillingon Place, el cine de psychokiller se ha destacado por ser un Cine de rostros, un Cine donde el protagonismo se reparte, de igual a igual, entre víctima y asesino. Consciente de su propia pericia, Carpenter destierra la idea de dotar de rostro al serial killer de La Noche de Halloween, quitándose importancia, porque no encuentra un actor que represente el tormento interior que sacude al personaje protagonista.

This is Halloween


Aliado con la falta de competencia de su director de Casting, John Carpenter propone escenificar el anonimato de la violencia utilizando una máscara como elemento formal. De repente, el psychokiller se transforma en un ser de ascendencia pseudodiabólica y rostro anónimo: cualquier persona puede ser portadora del mal en su versión más descarnada. Sin saberlo, el director neoyorquino acaba de dejar sin vocación a toda la remesa de actores que, desde niños, habían deseado interpretar el papel de psicópata en un film (quedaban aun varios años para que Anthony Hopkins reivindicara el lugar del “rostro” en el mundillo del celuloide). Y más aún: El slasher promulgado por Carpenter se olvida de desollar gargantas de prostitutas (afición indeseable que promulgaba el moralista –y victoriano- destripador de Londres), ladronas de guante blanco (Psicosis) o ciudadanos de porte british habitantes de la ribera del Támesis (Frenzy), y dirige sus pasos hacia niñeras despreocupadas, ciudadanas en todo caso de una población norteamericana que, desde la invasión del último alienígena amorfo aficionado a los cómics, se había desacostumbrado al temor propiciado por los ataques violentos.

Las reglas del juego se pervierten en un tour de force donde lo más trascendente es el lugar donde Carpenter ubica la cámara, convirtiendo al director de un plumazo en uno de los mejores narradores de suspense del actual cine norteamericano y a la película, en una de las series B más taquilleras e imitadas de todos los tiempos.

3 comentarios

Charlie -

Audiocomentarios de Ángel Sala????

Dios, sólo por eso me haré con el DVD XDD

J. P. Bango -

Ya te digo, Agente.

Agente Cooper -

Memorable película.

Estoy loco por conseguir el nuevo DVD edición especial de la película. Dicen que la edición USA es más completa, pero la de aquí por lo menos lleva los audiocomentarios de Carpenter subtitulados.

Lo que puede ser delirante es escuchar los audiocomentarios de Ángel Sala en el disco 2. De traca.