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El Cronicón Cinéfilo

Enemigo a las puertas: Duelo a muerte en Stalingrado

Se me había pasado por diversas razones el visionado de este caro film, Enemigo a las puertas, de textura impresionista y buen acabado que representa otra de las fuertes apuestas de los financiadores europeos a las pretensiones autorales del otrora osado francés, Jean Jacques Annaud.

Enemy at the Gates


En en el corazón de la Segunda Guerra Mundial, Un joven pastor de la taiga siberiana acude a la llamada de sus camaradas rusos para resistir el sitio de la ciudad de Stanlingrado. Abandonado en la linea del frente con la esperanza de recoger el fusil de algún caído, el joven pastor no tardará en demostrar sus dotes como tirador al asesinar a un oficial alemán en compañía de un propagandista soviético que aprovechará aquel acto de valor para encumbrar la figura de nuestro protagonista. Venerado por sus camaradas por cuenta de la eficacia de los pasquines de los soviéticos, el bueno de Vasily Zaitsev verá como su fama y creciente leyenda se consolida haciéndole reconocible incluso para las gentes que pueblan las trincheras. En unas pocas semanas en el cuerpo de francotiradores de la resistencia stanilista, Vasily Zaitsev se ha convertido en un arma propagandístico de gran eficacia contra la invasión alemana lo que provocará la llegada al Sitio de Stalingrado de un oficial alemán, Ed Harris, con la misión de acabar de un disparo con aquella leyenda viva.

Encuadrar este film en el género bélico no lo hace demasiada justicia pero no porque en la historia de Annaud no haya: a) héroes alistados para luchar contra el enemigo; b) dramas civiles víctimas de una contienda que no entienden y les castiga; c) comandos de tipos condenados por los compromisos de su patria; d) vísceras esparcidas en los campos de combate... sino porque se siente más propia en el terreno cinematográfico del western, allí donde las disputas se resuelven cara a cara y los duelos tienen por costumbre polarizar de forma simplificada el odio existente entre dos facciones opuestas. En este sentido, la película evoluciona desde la generalidad más absoluta (la primera parte del film es una introducción ciertamente ejemplificadora en este sentido) hasta el duelo lógico entre los dos antagonistas convirtiendo el entorno hostil que los rodea en un decorado que da textura y sentido a esta pequeña historia de cazadores y presas, de destrucción y supervivencia, ambientada en una ciudad imposible donde sólo parece haber lugar para la desolación.

El repliegue del argumento aumenta la tensión y la calidad del film justo al mismo tiempo que Annaud renuncia a los efectismos (seguramente porque devoró la mitad del presupuesto en la secuencia de arranque) y a las vísceras y se centra en una disputa de antagónicos y, tangencialmente, en la resolución de un trio amoroso condenado a sucumbir en la inmensidad de una guerra gélida y maldita.

Annaud pierde espectacularidad pero gana en control narrativo, sabe jugar con el clímax y los elementos dramáticos e incrementa el poder de convicción de su obra en esta interesante alternativa europea a un género en decadencia tantas veces pervertido por los entresijos emocionales de las banderas.

Lo más destacado: la escenografía, las interpretaciones de Jude Law, Rachel Weisz y Ed Harris; la solidez del conjunto

Lo menos destacado: la enfermiza interpretación de Joseph (siempre lo mismo) Fiennes; las (impostadas) elipsis que anteceden cada uno de los duelos; el muy forzado y (excesivamente) distante plano final.

Calificación: 7,5

4 comentarios

J. P. Bango -

Bueno, no creo que la película esté mal narrada. Es más: algunos momentos como el "duelo de los espejos" es francamente brillante en el aspecto narrativo. Lo que le falta a la película es que el esfuerzo de producción hubiera tenido un similar compromiso a la hora de escribir el guión que, como bien apuntas, podía haberse resuelto con menos metraje y mejores diálogos. Pese a eso, y como dice Spaulding, posee momentos de buen Cine y es espectacular y competente.


En fin, al lado de Pearl Harbour (otro trío amoroso envuelto en una contienda bélica) y como os podéis imaginar, es una película más que digna.


Saludos a ambos.

Spaulding -

Estoy totalmente de acuerdo con usted, Bango. "Enemigo a las puertas" es una muy buena película desde todos sus aspectos.

Personalmente, en ciertos momentos, llegué a pensar en la fuerza de Hichtcock en algunas de sus secuencias, aquellas en las que Annaud lleva la tensión y el suspense hasta límites insospechados.

Andolini -

Ojo, que vuelvo a repetir que lo que me gustan son las historias, y solo es una fijación. Al que le guste la fotografía, la naturaleza, la antropología o la psicología del sexo, le recomiendo el repertorio de Annaud. Yo mientras tanto ojearé el album de fotos de la familia, echaré una siestecita con un documental de la 2, y me haré una... no voy a decir nada, que Spaulding está al acecho, y este chico es tan mordaz...

Andolini -

Estimado JP. A mí no me gustó nasti "Enemigo a las puertas", y la razón se encuentra en tus propias palabras: "pequeña historia de cazadores y presas". Annaud demuestra un buen pulso para la descripción, el documental, y un escaso interés por la narración. De hecho, en la peli no pasa casi nada salvo los sucesivos enfrentamientos entre los dos francotiradores, un triángulo amoroso previsible (el de la propaganada no tiene nada que hacer desde el minuto 1), y un final igual de facilón. Si hacemos una escaleta del guión, veremos un montón de escenas repetitivas que sólo justifican la siguiente escena de acoso y derribo con mauser y mira telescópica. Vamos, que con lo escrito daba para un corto. De nuevo mi tendencia es el análisis de las películas desde el punto de vista del guión: mea culpa. De Annaud sólo me ha gustado El nombre de la rosa porque es la única en la que he asistido una historia. El oso es una sucesión de anécdotas plantígradas (¿acaso los pumas no tienen derecho a comer? Animo pumita, a ver si la próxima vez que vea la peli te zampas al osito). El amante es un petardo, no, va, en serio, lo de la Duras ya era duro en el cole pero esto... Y en busca del fuego está bien una vez, como solución dominguera, pero también me parece un bonito documental.