Blogia
El Cronicón Cinéfilo

La Maldición y La Maldición 2: Una casa maldita

El otro día me aticé una sesión doble con La Maldición y La Maldición 2, de Takashi Shimizu y sobreviví al intento (supongo que lo de la gripe será casualidad…, ¿verdad Takashi?

Tal y como su título indica, La Maldición/The Grudge se centra en la naturaleza y consecuencias derivadas de una maldición infame, y como ésta interviene en la existencia, en el día a día de cada uno de los personajes y personas que, sin desearlo, cohabitan con ella (incluso en diferentes momentos de tiempo) y sobretodo, en el modo en que ésta evoluciona bajo la tutela de un orfebre demiúrgico que, en la segunda parte, se atreve además a planificar sus asesinatos de forma macabra y calculada.

Por lo demás, la cinta se apunta al carro de los fantasmas cotidianos de ascedencia asiática (tan habitual en nuestras carteleras gracias a la magnífica Ringu), con algo menos presupuesto, menor imaginación y mayor grado de inquietud y misterio gracias al trabajo de cámara de Shimizu y a un eficaz uso del sonido (efecto mejorado en su secuela).

The


No hay mucho más: ambos filmes son una sucesión de muertes más o menos planificadas y, sin duda, epatantes, situadas en una atmósfera turbadora y efectista donde destacan, sobremanera, la presencia de tres fantasmas inolvidables: una mujer greñuda aficionada a los sonidos guturales, un gato negro al que no le gustan las caricias y un niño de tez pálida y mirada de búho al que no conviene mirar a los ojos; fantasmas inquietantes que dan sentido y forma a esta maldición de Shimizu que, además, presume de poseer una estructura narrativa muy original y pocas concesiones para con sus personajes (de los que es imposible encariñarse como podéis comprobar si visionáis el film) .

La Maldición no es un film sobresaliente como Ringu de Nakata ni se resuelve de forma tan imaginativa como la muy reivindicable The Eye de los Hermanos Pang, pero cumple su cometido atemorizador con una gran diligencia.

Lo más destacado: Su imprevisibilidad y el doble suspense que supone a) la planificación de sus secuencias de terror y b) la laberíntica estructura de su guión.

Lo menos destacado : El carácter redundante de la secuela y su desacertada vuelta de tuerca final.

Calificación:
La maldición: 7
La maldición 2: 6

0 comentarios