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El Cronicón Cinéfilo

Los Increíbles: Cine Familiar de Cinco Estrellas

La productora Pixar ha acumulado un buen puñado de éxitos comerciales y artísticos (desde Toy Story a Buscando a Nemo, pasando -ineludiblemente- por la soberbia Buscando a Nemo, Bichos o Monsters, Inc.) a base de rescatar de las marismas del infantilismo monocorde las claves de un cine familiar cada vez menos estimulante y más ingrato. Esta reformulación lúcida y esforzada de las constantes del cine para todos los públicos (además de convertirse en un producto reconocible de la marca Pixar) ha venido acompañada de un uso cada vez más eficaz de la tecnología de última generación capaz de moldear y dar vida hasta el último cabello de unos personajes que, sin renunciar a su condición de bytes animados, se desenvuelven con una soltura y credibilidad que debiera hacer temblar el establishment de las Agencias de Representación de Actores...

Los Increibles


Pero el virtuosismo técnico e infográfico que se desprende del visionado de The Incredibles, no sería nada (algo así como Van Helsing) sin la existencia de un equipo creativo sumamente inspirado, capaz de recrear las aventuras y desventuras cotidianas de este matrimonio de superhéroes obligado por decreto gubernamental a la renuncia de su condición heroica por culpa de los abogados de aquellos que, supuestamente, han resultado damnificados en la batallada labor de estos salvadores de leyenda (Especialmente significativa resulta la demanda que el suicida al que acaba de salvar Mr. Increíble interpone contra su rescatador).

Con ciertos retazos de Spy Kids pero mil veces más imaginativa y mejor resuelta, Los Increíbles nos narra la historia de esta familia de superhéroes quince años después de aquellos sucesos, condenados a sobrevivir en una cotidianidad gris y reconocible, donde las compañías de seguros no dejan de "asegurar" la estabilidad monetaria de sus accionistas y la frustración campa a sus anchas en una mesa de comedor donde tanto Mr. Increíble, Elastic Girl y sus tres hijos (dos de los cuales, con cualidades innatas para la superheroicidad) tienen que aparentar ser aquello a lo que les obliga la sociedad en la que se encuadran, al menos, hasta que el padre de la familia, rebosado de michelines pero terco a la hora de renunciar a su naturaleza, se atreve a retomar - aun a escondidas - la actividad humanista que una vez le definió.

El director y guionista Brad (El Gigante de Hierro) Bird, logra una hábil conjugación de los tiempos cinematográficos, intercalando momentos de hilarante comicidad con una colección de secuencias vibrantes (que alcanzan su apoteosis en el eléctrico clímax final), enunciados mayores construidos para satisfacer a los acompañantes de los niños y otros tantos diseñados para divertir a una platea infantil a la que, quizá, les cueste comprender los primeros.

En fin, los superhéroes, de los de toda la vida, regresan al firmamento filmográfico por la puerta grande gracias a este magnífico film de Brad Bird, desposeído de las servidumbres de la desidia y por ello: festivo, animado y electrizante, que reflexiona sobre la naturaleza humanística del hombre y sobre las losas emocionales que soporta en su cotidianidad y que, por encima de lo demás, se constituye en una de las películas familiares más lúcidas y perspicaces de cuantas se han atrevido a engendrar los marcianos discípulos de la Pixar.

Lo más destacado: la pelea (verbal y física) de Mr. Increíble con el director de la Agencia de Seguros y la terrible funcionalidad dimanante de los extraordinarios poderes de la familia de superhéroes (en especial: Elastic Girl).

Lo menos destacado: Que sea una excepción al estereotipado y arquetípico cine familiar contemporáneo.

Calificación: 9

9 comentarios

Gabriel -

mencion a parte diria yo que la pelie sta excelente !!!... pero las caderas de Elastic Girl lo son aun mas jajajajajaja !!! por Dios J.Lo se queda chiquita ... QUE CADERAS !!! jajajajaja

J. P. Bango -

Bueno: últimamente, la que más cerca se ha quedado del 10 ha sido El Viaje de Chihiro (9,99;)

Pero no cabe duda de que ésta película de Brad Bird merece un lugar destacado, no hay más que leer el gozoso -y analítico- comentario de Andolini que precede a estas lineas, en la lista de películas del año. Por cierto, ya veo que ésta vez no te quejas de ausencia de guión ;)

Y ya sabéis: si alguno tiene seis euros por ahí y no se le ocurre otra cosa mejor que hacer: The Incredibles es una elección plenamente satisfactoria.

P.D. Andolini: comparto tu reflexión sobre los consejos que nuestro protagonista ofrece a la anciana...

Andolini parte 3 -

Los juegos de palabras, los equívocos, la seductora secuencia del primer encuentro entre Mr. Increíble y Elastigirl, el estilo Shaft de Frozono... todo ello va dirigido a esa parte de la sala que ha pagado la entrada. Algunas secuencias son incluso educativas, y algunos padres podrían obtener pistas muy valiosas.
Así, la idea de que dentro de todos puede haber héroes y villanos (Mr. Increíble haciendo el bien como empleado de seguros, y un canijo esmirriado haciendo de supervillano como director de dicha agencia); los mensajes de humildad y prudencia (los problemas de Dash en el cole son los de un chaval hiperactivo que reclama atención); y la contención y administración sabia de la fuerza (Elastigirl se encarga de refrenar a su familia, y sólo da su permiso para emplear los superpoderes cuando no hay otra alternativa). Y los que se me escapen. Brad Bird trata estos temas con mucha inteligencia. Para que los peques no se le escapen emplea el humor... aunque ahora que lo pienso, es probable que los dibujitos sean la herramienta más eficaz para atar a un niño a la butaca. El caso es que, como ya he dicho, los mayores estamos atados con ellos. Y esto lo consigue con inteligencia.

Andolini parte 2 -

La peli tiene dos "cuerpos", ambos igual de apasionantes, y que forman un conjunto muy equilibrado. Por una parte, y sobre todo durante la primera hora, hay un humor muy fino y adulto, con referencias políticas, históricas y sociales, que atraen al público que se afeita y depila. Puede que esta parte esté muy dirigida al espectador estadounidense, pero, con sólo un poquito, el resto de los mortales podemos apreciar los gags referentes a Nixon, al sistema de las aseguradoras privadas en los USA (ver The Rainmaker, de F.F. Coppola), al infantil recurso a los pleitos de los americanos y su nulo sentido de la responsabilidad personal (la demanda del suicida a Mr. Increíble recuerda a las demandas de los fumadores que después de 60 años de tabaquismo demandan a las tabacaleras porque tienen cáncer. Ver la fallida Super Size Me), etc. También se aprecia en Brad Bird un gran conocimiento del universo superheroico y un fino talento para condensar en una película “pa tós” los planteamientos de Alan Moore en Watchmen, o la clásica persecución social que sufren los mutantes en las series de la famosa patrulla del Profesor Xavier. No voy a comentar el paralelismo con los 4 inquilinos del edificio Baxter, es accesorio. Eso sí, está de puta madre.

Andolini parte 1 -

Querido JP. Antes que nada, quería pedirte disculpas por no seguir los comentarios de Dog Soldier, que tan amable fuiste de digirme. me despisté. Gracias JP.
Y aquí va mi valoración, un poco más reflexionada , sobre Los Increíbles. Brad Bird (y su enorme equipo, en los créditos finales sólo salen los supervisores de cada sección, supongo que por falta de espacio) ha logrado crear un producto equilibrado, robusto y divertido. Y para ello ha empleado la herramienta más eficiente, y al mismo tiempo la más exigente: el guión. Un guión que se apoya en dos pilares, el humor y la acción, y en una estructura clásica de tres actos, con presentación de personajes en los primeros diez minutos incluida. Creo que cualquier profesor de escuela de escritores de cine podría emplear esta peli como ejemplo certero del guión cinematográfico tradicional, efectivo y eficiente. Objetivo: entretener. ¡Punto! (Coronel Trautman dixit).

Pedro -

Pero ¿qué te cuesta ponerle el 10? Si se lo merece, hombre! ;)

Me pareció una película maravillosa. Casi que la mejor de un año parco.

Personalmente, a lo que dice Andolini, amén. Ésta es la película que debería ARRASAR en los Oscars, y darles carta de madurez.

A mí me pasó una cosa pelín curiosa: la sala estaba casi llena, pero cuando el público reía, yo no. Y cuando yo me reía (mi risa es sonora, advierto), lo hacía solo.

Me sentí un poco frik (le quito una letra porque es una palabra maltratada)

J. P. Bango -

Je! Es buena, sí.

Andolini -

Qué buena, qué risas, qué emoción, qué cine... Una chica de unos 16 años que estaba sentada una fila por delante sacó un muñeco enorme de Woody y lo levantó delante de la pantalla cuando apareció la cabecera de Pixar. Muchos vimos la silueta inconfundible del vaquero y nos reímos a gusto. Aún hay esperanza entre las generaciones adolescentes. Había ambiente de triunfo en las gradas. Se mascaba la expectación pero la peli lo superó todo. Si no opta a varias categorías en los Oscar (el guión es excelente) yo me retiro a una cueva. El ambiente setentero a lo james Bond, la música electrizante, romántica, el actor sin cara... Los homenajes: James Bond, El Retorno del Jedi (¡Hasta los efectos de sonido!), Indiana Jones... Los cameos (al final salen los dos ancianos del primer corto de Pixar, el de la partida de ajedrez, diciendo algo así como "así me gusta, como en los viejos tiempos"). Los ALUCINANTES movimientos de cámara... toro, toro y toro. Qué bonita Spaulding, estoy emocionado... ¡Bésame!

Spaulding -

Me pareció una película genial, ingeniosa al cien por cien. Y con un aliciente extra. La vi el apsado viernes y, solo salir del cine, corrí raudo a pillar su banda sonora. ¡Es excelente! De lo mejorcito que he odio últimamente.