Blogia
El Cronicón Cinéfilo

El Cine español no existe

Mientras escribo la crítica de Aliens Vs. Predator, experimento de naturaleza cinéfila-fanática que acabo de tener el gusto de presenciar, os dejo un artículo que creía perdido, publicado a finales del 2003 en el extinto portal Cineadictos.com, al que todavía le quedan un par de frases aprovechables, otra vez, en relación al tema comentado anteayer.

"No creo en el Cine Español: Yo no creo en el cine español. Así de claro. En realidad tampoco creo en el cine francés, en el cine italiano. Y por supuesto: nunca creí en el cine americano. Me educaron en el convencimiento de que el Cine era un arte, el Séptimo, y que, como tal, no podría comprometer sus designios a un ámbito geográfico dominado por la oportunidad política. Me convencí, extendiendo aquel ideal primario, de que toda expresión artística promovida en un ámbito social permisivo ha de tener un carácter universal; es más, que incluso aquellas ideas sobre cuyo desarrollo y resultado final se aplicaran las trabas de la hipocresía, el sabotaje y la distribución limitada (cine de Berlanga y Azcona: que algunos denominan cine español de los 50) estaban obligadas a compartir, con más razón incluso, dicha vocación de universalidad.



El Cine es un Arte: No dejo de escuchar a quién habla de cine español, de cine francés, de cine americano... de forma frívola, sin tener en cuenta de que quien circunscribe una serie de corrientes artísticas al ámbito de las naciones corre el riesgo de reducir al carácter de localismo o de anécdota algo que, en realidad, puede ser una obra de concepción artística (y de vocación universal, por ende). E, incluso, cometerá el error de introducir dentro de una misma categoría productos artísticos absolutamente equidistantes (porque ya me diréis que tienen en común Vidocq y Hoy empieza todo: representantes ambos del mal denominado cine francés en cuanto a concepto, pretensiones, fines).

La Pregunta: Realmente ¿tenemos alguna necesidad de limitar una corriente artística a un ámbito tan inane, creativamente hablando, como el de una Nación? (Entidad incorpórea sometida a los preceptos del derecho positivo)

Cine Nacional ententido como Subgénero. La excepción: Sí creo en el Cine Iraní, ya véis. Además de su condición artística, las circunstancias socioeconómicas, religiosas e, incluso, técnicas en el que los cineastas iraníes conciben y desarrollan sus películas son tan concretas que determinan, incluso, la existencia de unos entramados argumentales dotados de una ineludible paridad. Es, por lo tanto, una excepción conceptual condicionada por un contexto que altera no sólo el resultado del producto artístico, sino su propia esencia. No utilizo aquí el concepto de Cine Nacional para describir el conjunto de filmes cuyo capital de financiación procede de un país determinado sino para referirme a un tipo de cine que posee una homogeneidad suficiente como para poder considerarse a si mismo como un (sub)género. Cómo tal, podemos referirnos a él como un todo. Sabemos, así, lo que podemos esperar de una película Iraní adscrita a éste subgénero pero, de ningún modo, podemos aventurarnos a adivinar lo que hay detrás de una película de una cinematografía menos influenciada por el entorno aunque el conjunto de todas éstas basaran sus argumentos en arquetipos comercialoides (ya me dirán qué tiene en común, aparte de la nacionalidad de su capital de producción, Alien con Independence Day; Lucía y el Sexo con El asombroso mundo de Borja y Pocholo, por ejemplo).

El Cine español no existe: Podremos decir que a) el Cine de Amenábar es un cine comercial de vocación arriesgada; b) que Almodóvar sigue viviendo en un supramundo melodramático donde sólo fluyen propuestas de inspiración lacrimógena-autorreferencial; c) que los últimos filmes de Vicente Aranda están afectados de una cierta desidia y que aunque no rehuyen, por descontado, los efectismos impactantes que caracterizaron sus películas de finales de los 80 y principios de los 90 (desde Fanny Pelopaja a Jinetes del Alba), sigue resolviendo sus historias de forma estereotipada y harto previsible; d) que la comedia “madrileña” (esta sí es un subgénero) cada vez tiene menos gracia; e) que se sigue desaprovechando el talento de Enrique Urbizu; f) que el bueno de Julio Medem debería hacer una película anual, al estilo Woody Allen, al objeto de elevar la categoría del Cine rodado con capital ibérico; f) que Santiago Segura se ha convertido en un subgénero en si mismo; g) que Alex de la Iglesia sucumbe a las propiedades dictadas por la ley del Efecto Gaseosa al tiempo que convierte su otrora Cine de Autor en un Cine de Autor discutible; h) que la clase media cada vez se aleja más de sus hermanos mayores produciendo filmes de perfil bajo que demuestran, otra vez más, la afonía creativa que sacude los cimientos de un Cine al que nunca debemos cometer el error de denominar español; sencillamente, porque el cine español, como subgénero con entidad propia y reconocible per se, no existe.

Resumen: Dos películas españolas tienen en común: a) La nacionalidad de su capital de producción; b) el lugar (o no) de rodaje; c) La nacionalidad de (gran) parte del staff técnico y autoral que participa en el film... d) Trámites administrativos; e) participación de cadenas de televisión estatales... Pero lo que no tienen en común es una característica artística que las defina de modo unívoco".

6 comentarios

J. P. Bango -

Medem es un gran director, al que sigo desde la excelente (y todavía no superada por él) Vacas.

Es uno de los grandes del Cine, sí, hecho aquí.

Jaime -

Cuanto me alegro de ver que se le hace justicia a Julio Medem. A mi me encanta, y no es facil encontrarse a gente que les guste.

Siento querer llevar la contraria a lo que se refiere del calificativo de "cine espanyol"... yo estoy vivendo fuera y creo que sea de un topico u otro, en cada pelicula de una procedencia se hace palpable en cierta manera el caracter, cultura y ambiente de cada pais. El estilo e influencias que tenga cada peli quedan en cierta manera atadas a esto. Yo lo noto. Es mi opinion. Gracias.
ANIMO A LOS JOVENES ARTISTAS!! Sus nuevas ideas nos llenan a los demas la cabeza de suenyos....

J. P. Bango -

Contundente pero acertado tu comentario. A mi me cuesta también dinero ir (y acudir) al Cine y, desde luego y en algunos casos: más de lo que las películas se merecen.

El mal Cine se combate con buen Cine independientemente de su nacionalidad. Como arte, como medio de expresión, como producto mercadotécnico.

marta -

Eso, sobre todo autocrítica, que empiezan a parecer políticos, como si la culpa fuera siempre de los otros.
Amenabar tiene éxito porque hace películas estupendas y cuando sales de la sala no tiene la sensación de que te acabas de gastar el dinero a lo tonto. ¡Qué el cine no es gratis! Además, España no es sólo Madrid. Yo pierdo hora y media de autobús (y el precio del billete) cada vez que voy al cine, desde luego no voy a perder el tiempo viendo a Borjamari y Pocholo, pero tampoco American Pie. Ahotra, si a la hora de ver cine la gente usa los mismos criterios que para ver televisión y prefiere GH a CSI, allá ellos. Y allá la industria que produce semejante basura.

J. P. Bango -

Y mayor dosis de autocrítica. No hay que olvidarlo.

Anto -

Creo que la solucion radica en dar un aoportunidad a guionistas , actores , directores jovenes , que desde las instituciones espanyolas se de mas capital para los proyectos. Que el cine espanyol apreza , que se cree, que busque una identidad propia construida con llantos, risas, y paisajes. Hace tiempo que la corriente del dinero hundio las buenas ideas para crear bodrios de publico facil (Pocholo y Borja Mari, mala hasta decir basta)