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El Cronicón Cinéfilo

DDC: Deux ex machina

Solución aristotélica de aires incongruentes que pone fin a un entramado por la vía rápida y sin mucha coherencia. Dícese también, de la resolución de ascendencia caprichosa exigida por un productor cabreado momentos después de la reunión con alguno de sus contables...

El Deux ex machina suele propiciar finales como el despertar de un protagonista acorralado en una situación al límite, o la aparición de un salvador (sea o no policía) en el último momento sin que hasta entonces hubiera dado señales de vida (el cazador que salva a caperucita).

Mars Attacks y la película que ésta homenajea, La Guerra de los Mundos (o la novela de Wells que, directa o indirectamente, inspira a ambas) resuelven su entramado con un artificio que rememora este principio de origen teatral que, sin embargo, se rebela en la mayoría de las ocasiones como insatisfactorio e inconvincente.

George A. Romero, un adicto a esta reformulación argumental, daría una vuelta de tuerca al Deux ex machina justo al final de La Noche de los Muertos Vivientes, en un amanecer catártico protagonizado por el estrábico ojo de una escopeta encelada...

Pero eso, claro, ya es otra historia. A vosotros se os ocurrirán muchos ejemplos más.

3 comentarios

bluebellknoll -

Respecto a este tema me hizo mucha gracia la película Adaptation (los que la hayan visto sabrán por qué).

J. P. Bango -

De nada, hombre. Un saludo.

Redfield -

Gracias por la aclaración :P He encontrado este blog (k creo k es muy interesante) buscando k narices significaba "deux ex machina", asi que thanks ;)