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El Cronicón Cinéfilo

La ciudad de los muertos y otros relatos

El pasado 30 de junio salía a la venta “La ciudad de los muertos y otros relatos” y sólo unos días después los autores ya contábamos con un par de ejemplares en nuestras casas. El resultado es más que satisfactorio. Diez relatos de otros tantos escritores que tratan de demostrar, de forma indefectible, su voluntad de estilo y gustos literarios, su singular granito de arena en un libro colectivo, ciertamente, evocador que constituye una propuesta conceptual seductora, ideal para introducirnos en el universo creativo de un grupo de autores que tratan de hacer de su estilo una marca reconocible, de sus ilusiones y proyectos, la cristalización de un sueño infantil: llegar a ser escritores.



El resultado global es irregular pero francamente lúdico y reivindicable; se lee de un tirón y ofrece, bien y a las claras, el buen estado de alguno de los juntaletras más prometedores de este olvidado segmento temático-literario denominado: ciencia ficción hispana (entre todos haremos que revierta esa condición residual, ya veréis). Como ya dije en algún foro, deja en el gaznate una sensación a literaratura ya leída (o a película ya vista) pero en su haber sólo pueden apuntarse un buen puñado de ideas fascinantes, una literaratura ágil y liviana (sí, lo sé: la literatura no pesa), un atrevimiento formal más que destacable.

Los relatos son heterogéneos y se amoldan a una gran variedad de estilos y géneros: desde el cyberpunk del relato de Fran Ontanaya a la gozosa hilaridad de la fábula kafkiana “Los miércoles, a media tarde, me convierto en vaca” de Ángel Pérez Jiménez (creo que me desencajé la mandíbula de tanto reírme), pasando por los efluvios teológico-existenciales del siempre inspirado Santiago Eximeno, o el costumbrismo alienígena del irreductible Sergio Gaut Vel Hartman. Y por supuesto, tampoco falta el espíritu de Dick en el relato ganador (y que da título al libro) obra de Antonio Cebrián: una buena historia (previsible pero no por ello menos satisfactoria) que detenta, con merecido orgullo, la bandera imaginaria de esta sugestiva antología.

Mi aportación a esta compilación de talento es un breve relato titulado “La Decisión Final” que nos cuenta en un plano costumbrista (y algo impersonal, hay que añadir), una historia con un leitmotiv ya anunciado en el título pues todo versa en torno a una decisión (más que trascendente; definitivamente inexorable). Para darlo empaque, el relato ofrece como apoyo contextual alguno de las constantes que definen buena parte de mis intereses temáticos (en su modalidad prospectiva) como la falta de identidad, la desigualdad social o la decadencia del modus vivendi actual. Lejos de la gravedad teórica de todo lo dicho, esta historia sirvió sobretodo para reintroducirme en el mundo de los humanos con plena movilidad... La Decisión Final se define, pues, como un relato terapeútico que será mejorado (y complementado) con nuevos relatos e historias en un futuro próximo.

En fin, la edición es francamente buena (aunque la elección de la portada sea discutible) y el esfuerzo que hay detrás (no es difícil de imaginar) titánico. Y sí, se puede adquirir on-line, de momento, a través de la tienda de la editorial que lo promociona y sustenta: Parnaso.

Es una opinión eminentemente subjetiva pero, por supuesto, “La ciudad de los muertos (y otros relatos”, es una antología literaria que merece la pena adquirir.

2 comentarios

Javi -

Bueno, no sé si alegrarme más por que hayas conseguido al final la consecución de este pequeño sueño, o por que el relato que lo ha propiciado te serviera para volver de nuevo al mundo de los vivos -y bien jodidos-. En cualquiera caso, enhorabueno y a seguir en la brecha.

Intentaré hacerme con uno, y entonces no tendrás más remedio que dedicármelo, ¿lo sabes, no? Saludos.