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El Cronicón Cinéfilo

Están vivos: Parábolas de Ciencia Ficción

Estos últimos días he ocupado buena parte de mi tiempo libre en rematar, corregir y (que ingrato es esto) aligerar, la segunda parte de mi estudio sobre John Carpenter. En unos días, tres o cuatro, ya estará acabado y a vuestra disposición en la revista Terror Universal. Mientras tanto, y para abrir boca ahí os dejo uno de los capítulos como primicia, en este caso, dedicado al análisis de una de sus películas más singulares: They Live!

Parábolas de Ciencia Ficción (Están Vivos)

En los últimos estertores de la era Reagan y con la guitarra a cuestas, Carpenter vuelve al Cine de Ciencia Ficción Extraterrestre con Están Vivos, una vuelta de tuerca a las invasiones alienígenas cinematografiadas, contracultural, antiglobalizadora y, conscientemente, transgresiva.



A expensas de un nuevo salto evolutivo en el desarrollo de los efectos especiales, el cine de ciencia ficción de invasiones alienígenas permanece aletargado en el ámbito de las series de televisión populistas (V), los homenajes de índole autocomplaciente (¿hay alguno que no lo sea?), y las actualizaciones de viejos éxitos de los 50 (Invasores de Marte), todos ellos, convertidos en productos nostálgicos de un cine, el de ciencia ficción de invasiones marcianas, pergeñado en los años de la posguerra al abrigo de las paranoias propiciadas por la Guerra Fría.

John Carpenter no descuida en Están Vivos la premisa adoctrinadora de aquellos envejecidos filmes pero, fiel a su estilo, lo hace subvirtiendo sus esquemas ideológicos al convertir, por primera vez en la historia del cine, una película de ciencia ficción en una crítica deconstructiva e insolente del capitalismo más visceral y feroz. (Ideología nada ajena, sin embargo, en la ciencia ficción literaria y que, en cierto modo, ya había inspirado la sugestiva Halloween III. Las máscaras de Halloween, la secuela más sediciosa y cáustica del Slasher de Carpenter).

El argumento va a definir al film: John Nada, obrero en paro sin oportunidad de dejar de serlo, transeúnte secular de una ciudad que lo aísla y desprecia, (osea, candidato ejemplar para representar uno de los antihéroes carpentenianos) encuentra, por casualidad, una remesa de gafas de sol extraviadas que, como no podía ser de otro modo, recoge, guarda y, en último término, utiliza para si mismo. Las gafas, le van a presentar una visión de su cotidianidad sorprendentemente novedosa: muchos de los viandantes ocultan tras sus facciones humanas una apariencia ¡alienígena! Pero el hallazgo llega más allá cuando descubre mensajes subliminares impostados en los anuncios publicitarios y en los medios de comunicación que promueven un consumo compulsivo y enfermizo, o que la mayoría de los policías, políticos y hombres de negocios pertenecen a dicha facción invasora (algo que de modo menos belicoso volvería a insinuar Barry Sonnenfeld en MIB). Carpenter convierte, de repente, al invasor alienígena en un asociado del sistema capitalista y, más aún, en su principal promotor y sustento.

John Nada se sumergirá, sin quererlo y superado por el descubrimiento que acaba de realizar, en un supramundo desconocido que le emparentará a sectas que predicen el fin del mundo (asimilación conceptual que unifica, ideológicamente, Estan vivos con el anterior film de Carpenter), a una resistencia activa formada por desposeídos y marginados (ya os digo que no hay mensaje más revolucionario en la cinematografía contemporánea) y, finalmente, al conocimiento de un complot que perfeccionará la invasión alienígena y que Nada y sus colegas se aprestarán a evitar de algún modo.



Carpenter retoma el tópico de la invasión de ultra cuerpos con notable sarna y mala uva, dándole a McCarthy (y a sus acólitos seguidores) donde más debía dolerle, al mismo tiempo que se invita a realizar la ciencia ficción parabólica más rompedora y subversiva de la década de los 80.

El próximo film, realizado cuatro años después de aquella invitación revolucionaria a la desobediencia (el mayor período inactivo de su carrera, por cierto) volvería a reencontrar a Carpenter con uno de los Grandes Estudios...

© J.P.Bango 2005

14 comentarios

J. P. Bango -

Sí. Efectivamente, creo que es una pelicula bisagra en su filmografía. Ya no insinúa: lanza piedras contra las farolas. ¡Contra las farolas que tiene en frente a su casa!

De otro lado, también pienso que Carpenter es un subgénero con entidad propia dentro del cine fantástico y que el de las infiltraciones alienígenas, una de los arquetipos que lo conforman y da sentido.

REFO -

¿Qué es esto? ¿Hablando de Carpenter sin mí?

Para mí ESTÁN VIVOS es una película muy necesaria.

La gran diferencia que separa esta cinta de las restantes, es la mala hostia innata en el texto que se desarrolla.

De nuevo con aire de western, Carpenter acomete aquí, de forma admirable y expurgadamente subversiva, contra aquel sistema político reaganiano, que estuvo a punto de dar al traste con la Gran Potencia mundial.

La espléndida propuesta era invertir el héroe estilo ‘Rambo’ (aquí el protagonista se llama ‘Nada’) factótum del prototipo gubernativo de la época propiciado por aquella, remitiéndose, con el habitual sentido del humor carpenteriano, al esquema de infiltración extraterrestre popularizado en cierto modo por el propio cineasta y el fantástico de los años 40/50 (al que no le faltan diversos homenajes).

A mí VAMPIROS me parece de las mejores, hablar de la MEJOR DE CARPENTER me llevaría una WEBLOG entera dedicada al gran maestro.

Andolini -

Volontiers, Monsieur Cooper. Habrá donut con el café?

Agente Cooper -

Mr. Andolini, aquí le pongo mi comentario, en mi blog, sobre "Vampiros", por si le quiere echar un vistazo: http://www.20six.co.uk/Cooper/archive/2004/08/12/n86c908dkvzw.htm#comments

Resumiendo, me pareció un western con mucha fuerza; una revisitación del mito vampírico desde la perspectiva de unos cazarrecompensas curtidos en mil batallas. Me encantan los contundentes personajes; me encanta la dureza de Woods. Y Carpenter narra con maestría, sin tiempos muertos, llevándote en volandas por ambientes polvorientos y vampiros sucios aniquilados como ratas.

Le invito a un café en el RR si la revisiona, Andolini. :-P

Eso sí, mi preferida de Carpenter es "La Cosa".

J. P. Bango -

Para mi Vampiros es la mejor película de Carpenter pero, claro, es una opinión puramente subjetiva.

En ella se dan cita tres de los pilares que más me interesan a la hora de acercarme a un film: la transgresión, el cine de género y el mito vampírico. Y si encima detrás de esto esta Carpenter...

Eso sí, no pienso que sea un film de terror. Es el western de vampiros por excelencia.

Andolini -

Sasto, a esa me refería en mi particular forma de interpretar los títulos de las pelis. Por ejemplo: "Rayando al soldado Salva". No es por mi natural aversión a la autoridad ni a su brazo armado, Agente Cooper, es que no la trago. Y sé que nuestro anfitrión puede atragantarse con el café y el cruasán, pero es que no la trago. No me gusta "Vampiros" de John Carpenter. He leído varios comentarios del afamado J.P. en el sentido contrario, por lo que creo que ahora mismo alguien está arañando por fuera la ventana de mi oficina, situada en un décimo piso... ¿Qué dices? ¿Que te deje entrar? Sí hombre, cómo no, pasa pasa... Te reconozco de la peli de John Carpenter, y no me das ningún miedo. Por muchas estrellas que te pusieran en Fotogramas, cinco ni más ni menos, me aburres. Vais pasados de vueltas toda la peli, y ni siquiera mi idolatrado James Woods se salva de la quema. Estética de cómic, acción lineal predecible, un vampiro estrella del rock que me deja frío, no sé no sé, quizás me esté equivocando pero... no me gusta "Vampiros" de John Carpenter. "Next! Crucifixion? Right door, one cross per person and stay by the line, thank you...".

Agente Cooper -

J.P: Tengo ganas de leer tu comentario sobre "Vampiros de John Carpenter" en el artículo. Para mí, y lo digo bien alto, una obra maestra (seguro que casi nadie está de acuerdo...)

J. P. Bango -

Sabéis? Supongo que lo que más me gusta de esta película es que hay que tenerlos bien puestos para hacer esa película en Estados Unidos y en los años ochenta.

La lectura sociopolítica, amigo Cooper, resume la mayor parte de los filmes de Carpenter. Y sus guiones. Por eso (nos) me encanta.

Andolini, ¿Te refieres a Ultimatum a la Tierra (The Day the Earth Stood Still)?

Kapewaken: magnífico el episodio de Los Simpson que, junto con Futurama (oh, esa sí que es grande), siguen siendo la gran esperanza blanca de la televisión mundial.

Dr. Zito, ya os pondré el enlace cuando esté acabado y editado. Espero compensar la expectativa creada ;)

Alfredo A., ¡Demonios, no sabía yo de ese despilfarro mercadotécnico en la promoción de They Live!

Sé que se basa en una historia corta titulada "Eight O'Clock in the Morning", publicada en los años 60. Supongo que el cómic sería un derivado de la película (algo similar ocurrió con The Thing). Interesante. Por cierto, bienvenido al Cronicón.

Alfredo -

A mi me encantó la pelicula, aún conservo unas enormes gafas de sol que nos dieron en el estreno, igualitas que las de los protagonistas, bueno, con el logo de la peli en la patilla. La verdad es que había leído la historia en un cómic inglés (no recuerdo cómo se llamaba, lo editaba zinco por aquella época y recopilaba desde Dan Dare al Juez Dredd )

Dr Zito -

Maravillosa pelicula y estupenda critica, si señor.
Espero el texto completo con ansiedad.

Kapewaken -

Hace muuucho que la vi. Ademas, solo una vez, por lo que no la recuerdo muy bien.
Una fantastica parabola sobre la politica. El misterio ya lo resolvieron en Los Simpson en aquel episodio de Halloween. Realmente son extraterrestres

Andolini -

Uops, el anónimo era yo.

Anónimo -

Ummm, veo que uve las mismas sensaciones que el FBI al ver esta peli... preocupante. ¿Acaso no será ficción lo que relata Juan el carpintero? ¿Y qué hay de aquella peli que años antes ya lanzaba un mensaje "humanista" y algo "izquierdoso" por boca de un plateado robot, el día que la tierra se mantuvo en sus trece? Gracias por seguir en la brecha con la canícula, estimado J.P. ¿Escribe sus glosas de madrugada, cuando los mosquitos ya duermen y el calor flaquea? Admirable.

Agente Cooper -

Una película muy interesante, desde luego. Carpenter se muestra corrosivo y ácido a la hora de equiparar a los poderosos, los que llevan la manija, con los terribles alienígenas. La resistencia humana se limita a las clases obreras. Hay una lectura sociopolítica evidente detrás de todo.
Al mismo, tiempo la película es muy disfrutable gracias a su lúdica concisión. Como siempre, Carpenter va al grano, jamás aburre, y ofrece gloriosos momentos de cachondeo y acción (de antología, la dilatada lucha entre los dos pesos pesados).
Y además tiene los santos cojones de darle el papel protagonista (el de John Nada) a un tipo que se dedicaba a la lucha libre.
Y también me encanta cuando Carpenter pisa el terreno del moderno western urbano cuando aparece John Nada desafiante, armado, con gafas de sol, tejanos ajustados y camisa de leñador.