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El Cronicón Cinéfilo

Tiempo de reflexión

Tengo una tesis, ¿la recordáis?

“No creo que haya que enfrentarse a un papel en blanco. Hay que acercarse a él, olvidar la idea de oposición, de conquista, de sometimiento. El papel en blanco (la pantalla del ordenador, si queréis) no es sino un intermediario entre tus sentidos (posibilitados por la expresión) y el universo que te rodea. Es un medio, no un objeto. No se rellena, se utiliza. El carácter entusiasta que define a la escritura se viene abajo con este tipo de insinuaciones que, proyectadas desde medios oficiales, desnaturaliza el proceso espontáneo de la escritura. Un niño no debe pensar que el folio es su enemigo. Los escritores no tienen enemigos antes de ponerse a escribir. Ven y escriben. Interpretan y escriben. Sienten y escriben. Un niño ve, interpreta y siente. El folio en blanco le permitirá capturar todo eso en formato celuloso (o digital). Nada más. Y nada menos.”


Y más de una duda emocional.

Escribir es un proceso creativo de índole gratificante. En realidad, tiene que ver más con una experiencia vital: una captación codificada de nuestro pensamiento; un modo de apresar y traducir a expresiones que los demás puedan entender e interpretar... buena parte del universo que nos rodea y conforma. Es, probablemente, el modo más efectivo que encontrarán los demás para acercarse a nuestros pensamientos, a ese “yo interior” que nos define y representa ante el espejo que pone imagen a nuestro ser y ante los demás que nos perciben como una “apariencia” formal.

Pero también permite dar rienda suelta a la transgresión ficcionada. Nos sirve para provocar, entusiasmar, hacer reir o llorar, atemorizar, impresionar, emocionar, sugerir, inquietar... Es un vehículo para nuestro lucimiento personal y un modo práctico de hacer tangible caprichos ficcionados rabiosamente relacionados con la autocomplaciencia.

Un folio en blanco, en fin, es equiparable a un suicidio. Cuando un escritor se sabe parte ineludible de este enfrentamiento entiende que, realmente, ya no le queda mucho más que contar. No... No tengo problema alguno con los folios en blanco... Pero el tiempo sigue siendo un lujo cuyas servidumbres me cuesta superar.

3 comentarios

REFO -

Me he emocionado y todo.

Qué gran teoría. Cuánta razón en cada palabra.

J. P. Bango -

Y, sin duda, sus propias expectativas.

Vuelvo a pensar en Kafka...

Fran -

Otra de las utilidades de escribir es satisfacer nuestras tendencias de primates, convirtiendo la idea en algo "material", tangible, que pueda ser manipulado. Muchas de las grandes ideas, imágenes, ficciones de la historia son en parte construcciones que superan la concepción original del autor.