Blogia
El Cronicón Cinéfilo

Sólo un botón

El presente artículo contiene spoilers que pueden perturbar el visionado futuro de alguna de las películas que se mencionan.

No hace falta más. Sólo hace falta apretar un botón para que todo el planeta perezca devastado por la radiactividad. ¿No se lo creen? ¿Alguien de vosotros recuerda el final de "Regreso al Planeta de los Simios"? Dicen que allí no hubo un “día después”.

Algo parecido supondrá el fin de la humanidad. Y lo será en manos de un vaquero texano con la bomba nuclear bajo sus pelotas sobre un fondo transparente que rezuma puro genio kubrickiano. Y lo será también en Australia, en aquella playa paradisiaca, donde Ava Gardner y Fred Astaire se emborrachan por última vez esperando que llegue el efecto irremisible de esa nube maldita.

Porque sólo hace falta un botón.

Esto también lo sabían los generales estrategas de Juegos de Guerra y entregaron el poder del mundo a una computadora ludópata cuya única vinculación con la realidad estribaba en ganar la próxima partida. Nada nuevo. Una entidad silícica demente y una devastación nuclear son elementos habituales en nuestros divertimentos cinematográficos favoritos. En los dos primeros Terminator, se jugaba con la posibilidad de retardar el apocalipsis con una buena dosis de adrenalina. En la última, sin embargo, el hongo nuclear se recreaba en una devastación imparable. Ni tú ni yo llegaríamos al búnker a tiempo pero si lo consiguiéramos sería mejor dejar las ilusiones para las películas: a Claire Danes siempre le gustaron los tipos altos...

Eran robots, no terroristas, para desgracia de Tom Clancy o de ese Jack Ryan con cara de Ben Affleck, sin traje de superhéroe ni suegro perforador petrolífero al lado, pero con ese claro afán inexplicable de querer salvar al mundo de sus excesos por cuenta de la bandera que más se está empeñando en condenarlo... En fin, tampoco habrá sitio para los aliados, servidores de la Reina o no, con licencia para matar o no, en el panteón de las naciones salvadoras por mucho que se empeñen en combatir contra organizaciones criminales de aires espectrales (Octopussy, Goldfinger) adictas a las cabezas nucleares. Las farsas sólo funcionan en la ficción. Palabra de Shakespeare.

¿Por qué no lo conseguirán? Porque siempre habrá candidatos para pulsar el botón en la hoguera de las vanidades... Y entonces el apocalipsis será engendrado... Y la caja de pandora abierta para disfrute y deleite de los agoreros, oráculos tremendistas o humanoides alienígenas, enviados de los planetas vecinos con voz y rostro de Klaatu, cansados de repetir a los humanos que deben cambiar sus políticas, que deben madurar sus sociedades, rebajar las disputas, proteger el hábitat que los da de comer y acomoda, “no persistir en el error”, elevando su voz por encima de la nuestra, dándonos –aun- un ultimátum en aquel día en que la Tierra... se detuvo.



Entonces sólo nos quedará huir de esa bestia vengadora que surgirá del mar, sea japonesa o afrancesada, ese monstruo de los tiempos remotos con andares y rabo de Godzilla, dispuesta a arrasar con lo que pueda, esta vez, sabiendo que debe devolver al hombre tres cuartas partes de su voracidad y espíritu destructivo. Y, naturalmente, debemos buscar a los nuestros, vivir nuestra cotidianidad plenamente, aprender a disfrutar de las pequeñas cosas, encontrar en el calor humano el verdadero sentido de nuestra espiritualidad, esperar a que venga el viento - como hacía aquella pareja de ancianos al son de las canciones de David Bowie- para llevarse mucho más que nuestros recuerdos...

Ese día tampoco conseguiremos nuestra salvación. Pero dejaremos una huella en el Universo como prueba irrefutable de que una vez intentamos rebelarnos contra nuestro destino.

4 comentarios

J. P. Bango -

Muchas preguntas planteas, Luis. La SF es un género apasionante, no cabe duda, aunque siempre se exija más de su vertiente cinematográfica.

No creo que haya sido un instrumento dogmatizador pero, desde luego, algunos habrán intentado despejar "dudas" sembrando sus argumentos de ficción con alegorías y metáforas varias...

Fran: comparto sentimientos respecto a Cuando el viento sopla. La he visto varias veces y siempre he tenido las mismas sensaciones: sigue siendo una de las películas más impactantes que recuerdo.

Kapewaken: Suena Bowie, sí, en el tema principal. Pero pasa desapercibido en el despliegue de emociones derivado de esta gran (y reivindicable) película de Murakami.

Kapewaken -

Buff...como me traumatizo "Cuando el viento sopla" aquella noche que la vi en 'La 2'
No recuerdo mucho, pero era devastadora
Ni siquiera que sonase Bowie. Y mira que me gusta a mi este tio

Fran -

Vaya. Vi de chaval la película de animación de la que viene esa imagen… terrible. Me dejó desolado y eso que entonces no entendía ni la mitad.

luis -

Muy interesante Mr. Bango, me ha encantado.

Aventuro unas preguntas:

Para cuando un malvado robot con turbante y larga barba?
Cuanto tardarán en joderme un recuerdo más con un remake de Juegos de Guerra
(encima dada la entidad de la película será una tv movie)
¿Es la SF el género que mejor refleja con la metáfora los miedos con los que han de atemorizarnos los gendarmes del mundo?
¿ Es/ha sido incluso a veces su instrumento?
¿Es también un espejo que nos permite ver que el mago de OZ es como “to quisque” y darle en las narices a esos gendarmes?
¿Mi 1,80 le será suficiente a Claire Danes?