Blogia
El Cronicón Cinéfilo

Esperanza

Toda vez que la atención de la blogosfera o, al menos, de alguno de sus especímenes más brillantes y lúcidos (léase Spaulding, Absence, REFO...) parece centrada en montar guardia en torno a lo que se cuece en el Festival de Sitges (por cierto, quién pudiera estar allí), la mass media nos vemos incitados a repasar obras que por estrictos motivos presupuestarios quedaron al margen de nuestros visionados en sus correspondientes estrenos. Dos de esas películas, realizadas con capital español en su mayoría, han centrado mi atención en unos últimos días dominados, pues sí, por la más absoluta indolencia creativa.

Una de ellas, Utopía de María Ripoll, un film fallido pero arriesgado, que presume de cromas alterados e imágenes trucadas, montaje alambicado y pretensiones shyalamanistas, en torno a un argumento sugerente, el que protagoniza un oráculo perturbado por su magno poder, un ángel de la guarda existencialista condenado a sobrevivir a una cotidianidad que le hace conocedor del futuro de los hombres y mujeres que lo circundan.



Me gustan sus mimbres: lo que cuenta y cómo lo cuenta. Pero no me gusta el resultado final (ojo, no el final sino la sensación que desprende su visionado en conjunto) ni el uso arquetípico (e incluso prescindible) de alguno de sus personajes y subtramas. Es y quiere (y logra ser) diferente: y eso es motivo de aplauso. Hay director(a) y talento en Utopía. Y la consistencia se alcanza con el tiempo.

La siguiente película, una auténtica sorpresa: fría, precisa, intrigante: El Segundo Nombre de Paco Plaza, un film de género desafectado de efectismos y trivialidades, con ecos a La Semilla del Diablo de Polanski y al cine de su colega y colaborador Jaume Balaguero, con quien comparte sobriedad narrativa, atmósferas inquietantes y tensión creciente. Una obra soberbia y paradigmática que el tiempo y las retrospectivas podrán (re)situar donde merece. Por mi parte, debo encontrar algo de tiempo para escribirle una crítica como es debido.



Algo se mueve en el cine de género en España. Es sólo una isleta de esperanza inmersa en un barrizal de cine previsible y tremendista. Nada, en fin, que no podamos resolver (y superar) con esfuerzo, talento y aptitud.

3 comentarios

Cerezo -

Mira cómo conversan los dos blogeros míticos, COMO DIOSES...

JAjajajaj, recuerdos a los dos

Raúl Cerezo

J. P. Bango -

Y la he vuelto a visionar, y aún me parece mejor.

Será mítico, je, ya lo creo. Salvo por lo de la cerveza, ays, nadie es perfecto.

REFO -

Qué sorpresa me he llevado porque le gusta SECOND NAME. A mí es una película que me cuesta mucho defender antes los demás pero que me parece fantástica.

SE le echó de menos en Sitges.

El próximo en conocer personalmente será usted. Puede ser un encuentro mítico. Y más, si le gusta la cerveza.