Blogia
El Cronicón Cinéfilo

Alguien maneja los hilos

No. No es Dios. Dios no existe pero eso ya lo sabéis todos. Si digo alguien, es “alguien”, es decir, una entidad corpórea, si acaso un grupúsculo de prohombres que decide nuestras vidas y hábitos y, por extensión, nuestras existencias, al calor de una chimenea presidida por la (des)información pública.

Ciertamente lo deciden todo: la ropa que debes llevar, lo que vas a ver en la televisión, lo que vas a consumir a fin de mes. También deciden lo que puede o no puede comerse. Y entonces me acuerdo del Anisakis, que podría haber sido un político chipriota y que ha resultado ser un gusano (insisto, no hay metáforas: no-es-un-político) que habita en el estómago de algunos peces para que nosotros, ocasionales consumidores de pescado, tengamos la prevención de evitar aquellos restaurantes que se salten a la torera la prohibición de congelar los alimentos frescos.

En realidad, las alertas públicas sobre alimentos defectuosos o susceptibles de provocar alguna enfermedad van variando en función de la demanda o no del producto o de la necesidad (es decir, de la necesidad del mercado en cuestión) de promocionar una alimentación alternativa o para regenerar el consumo de un producto en recaída. Normalmente, las alertas alimenticias afectan al mercado cárnico poniendo especial énfasis en los riesgos derivados del consumo del alimento por causa de unas extrañas enfermedades que tienden a aparecer y desaparecer en el tiempo cuál fantasmas enfermos de alzheimer. Granjas de conejos, ovejas, vacas, aves y pollos (precocinados o no) se ven regularmente perturbadas por la irrupción alarmista de un buen número de noticias en prensa cuyo efecto mediático, contrariamente, tiende a difuminarse (a desintegrarse más bien) en cuanto se acercan aquellas fechas en las que toca promocionar un consumismo de índole incontrolable...

Decía que estas navidades toca carne y no pescado, además de sentar a otro pobre en tu mesa... en el supuesto de que entre tanto gasto y descontrol no hayas empeñado ya la mesa. No te apures si no lo has hecho. La solidaridad también es un concepto mercadotécnico.

 

En estas, sigo yo esperando el estreno de Banderas de Nuestros Padres: una película que ya ha visto y enjuiciado medio mundo y que extrañamente no llegará hasta nuestras pantallas hasta el mes de febrero, es decir, tres meses después de la fecha de estreno inicialmente prevista.

 

¿Y por qué? Por el anisakis, estoy seguro.

 

 

5 comentarios

Carlos V.M. -

Pues citando el título de otra película del mismo director "sin perdón". Por fín el miercoles 3 la veré.

Un saludo y que el Cine nos acompañe!!!

John Trent -

Pero ¿no esta previsto el estreno para el 5 de enero?. Al menos, eso es lo que se puede ver en filmaffinity y en diversas revistas de cine.

J. P. Bango -

Yo esperaré por (exclusivos) motivos técnicos. Pero el retraso no tiene perdón, ciertamente.

Max Renn -

Para los "muleros": http://www.asia-team.net/foros/showthread.php?t=43004

Yo también tiraré del animalito de carga. Es de vergüenza el retraso cuando ya se había anunciado a bombo y platillo.

Cerezo -

Éstos son los casos en los que yo me cabreo y tiro del emule, que la tenemos ya en calidad dvd con subtítulos en español.

QUE SE JODAN.