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El Cronicón Cinéfilo

Zwarboek: El libro Negro de Verhoven

 
Desmitificación de raigambre individualista del mundo de los héroes y los postulados cínicos que los encumbran, Zwarboek, El Libro Negro, redunda en el ideal cinematográfico del cineasta holandés,  en especial, su desprecio explícito contra aquellos que deciden los destinos personales, ofreciendo un retrato de la humanidad inclemente que define al hombre como una suerte de animal superviviente, de vez en cuando depredador, de vez en cuando carroñero, que pesca en río revuelto esperando extraer de él una ventaja que además le confiera poder sobre aquellos que lo perdieron.  El hombre, también en esta película, se convierte en aquello contra lo que combate, no porque quiera sacar partido de la desigualdad sino porque se sabe, temporalmente, bien posicionado en la pirámide alimenticia.

 

Film situado en las antípodas de Lista de Schindler (otra lista de judíos con objetivos diametralmente opuestos) Zwarboek, nos ofrece una nada complaciente versión de la Historia y los axiomas exagerados que la definen, para narrar las desdichas de una joven judía alemana, oculta, como el resto de su familia aunque en diferentes estancias, en el seno de una comunidad católica holandesa, en mitad de la Segunda Guerra Mundial. Una serie de azarosas desgracias la convertirán en la única superviviente de una matanza maldita que la acabará convirtiendo en miembro de la resistencia activa contra la ocupación alemana, primero, y después en una agente infiltrada en un cuartel de la GESTAPO, donde tratará de llevar a cabo una misión financiada a partes iguales por el deseo de venganza y el instinto de conservación.

 

Traiciones, sexo, violencia, humillación, degradación y ventajismo se juntan, como en las mejores cintas de Verhoeven, para forjar una obra contundente y dramática, inconformista e insaciable,  que transforma el recuerdo romántico de la Resistencia en la Segunda Guerra Mundial hasta definirse, y ya era hora, como la película definitiva sobre un tema tantas veces idealizado, en realidad, el cineasta europeo hace lo mismo que hizo con la Edad Media en Los Señores del Acero: no conformarse jamás.

 

Una gran película.

 

Lo más destacado: su inconformismo y voracidad y una magnífica conclusión (alargada, afortunadamente, para no dejar cabos sueltos) que subraya su discurso moral (el lobo es un lobo para el hombre) y calado categórico.

 

Lo menos destacado: que haya pasado desapercibida para casi todos.

 

Calificación: 8

5 comentarios

Jordi -

Buena película, sí señor. No sólo es un feroz retrato de la condición humana, sino un manual de como huir de los maniqueísmos en el cine (al final no sabes decir si son peores algunos nazis o algunos aliados)y una estupenda película de aventuras que se pasa en un suspiro. Consigue el equilibrio entre la obra comercial y personal de Verhoeven y Carice Van Houten, además de estar insoportablemente sensual, borda su papel.

Lo único que me irrita es la manía de justificar la narración mediante un prólogo y epílogo para mí completamente innecesarios (el encuentro de las dos amigas en Israel años después de los sucesos).

J. P. Bango -

Es una oda al inconformismo, ciertamente: y su mensaje, demoledor. Estoy plenamente de acuerdo con lo que dices, Javi.

Saludos cinéfilos, camarada.

Javi -

Gran pellícula y gran Verhoeven, afortunadamente recuperada tras ese innombrable Hombre sin Sombra. Efectivamente, el hombre es un lobo para el homnre y éste holandés un lobo para casi todo el resto de realizadores...

Saludos, Bango.

J. P. Bango -

Te gustará, ya lo creo. Ya me contarás.

Saludos cinéfilos.

Luis -

Pues nada a verla se ha dicho. Hacía mucho que no me pasaba a saludar por aquí pero leo cada entrada.
Un abrazo