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El Cronicón Cinéfilo

La (contra)crónica oficial de Escorto'07 (cuarta parte y última)

Me despierto antes que nadie. Esto es lo corriente en un tipo habituado a festejar su júbilo en soledad. Camino por las calles de ese camping que no lo parece y me encuentro con esta mañana de sábado a mis pies, saboreando la experiencia vivida, deseando que lo que aún quede fluya como sus organizadores merecen. Escribo mi último artículo entre árboles y guardias jurado, en una suerte de paz interna impostada por un modo de entender la naturaleza… absolutamente urbano. Y como esto va de contradicciones hoy no me castigo recordando lo poco que dormí ayer (porque no fue para tanto) ni lo poco que nos queda para volver a la prisión que da sentido y financia a nuestras rutinas y vidas. Porque esta tarde queda la Gala y esto, a poco que nos descuidemos, vuelve a empezar.

XXXI

Día cuarto y último. Veo dos buenos cortos en la sesión informativa. Uno, absolutamente marciano, For(r)est in the Des(s)ert, hecho de retales y de vísceras de anfibio, una especie de collage sofisticado (“un juguetito”, lo califica Lía López Jaumandreu, ocasional presentadora del evento) con la ausencia y la madurez como leitmotiv. El otro, nos sorprende más aún, Vestido Nuevo, cuenta lo que buena parte de los cortos actuales (una historia social basada en una única excusa argumental), pero a medida que avanza se va descomponiendo en matices y ganando en profundidad (dramática y técnica) amplificando el sentido de la anécdota que lo justificaba hasta convertirse en la magnífica historia que finalmente consigue ser. De Con Lengua no queda mucho que decir: una anécdota, un clímax que no lo es, un duelo entre dos actores que nunca están a la altura de sus personajes... Vamos a comer.

XXXII

¿O no? De repente, presenciamos otro corto, esta vez en la modalidad work-in-progress y rellenamos un listado de preguntas que gentilmente reparten con vistas a que el propio público emita una valoración sobre lo visto. Es un test-screening de lo más osado sometido al juicio no ya de un público palomitero (no tendría sentido, el público palomitero no sabe ni lo que es un corto) sino de los asistentes a una sección informativa de un Festival en su turno de mañana: es decir, miembros del jurado hambrientos, cronistas oficiales derrotados por el sueño, críticos acostumbrados a escribir con cizalla, y demás sujetos instruidos en el noble arte de enjuiciar el trabajo audiovisual… alegremente: el resultado, no es difícil imaginar tras lo oído en los pasillos, no deja en buen lugar el trabajo presentado pero sus autores no deben desesperar y sí tomar nota: la conclusión general es que todo puede solucionarse en la sala de montaje… y de sonido.

 

XXXIII

Comemos. La presencia de una avispa en el restaurante me desorienta y debilita, y cuando vuelvo a la realidad, más de cuarenta minutos después, los mejores momentos (que han debido justificar la carcajadas de Koldo, Tonio, Carlos, Luis y J.M.) ya han pasado. Entonces nos llama la responsabilidad y pedimos el portátil a J.Domingo: el boletín ya no va a color y ni siquiera tenemos impresora. Pero queda una hora por delante y podemos hacerlo. No lo digo yo, sino Roberto, sin cuyo tesón y entusiasmo nunca se hubiera podido concretar este cuarto boletín que ahora tengo entre las manos. El resultado es descompensado pero sincero: hay textos de Luis Alboreca, de Roberto Alcover Oti y de éste que ahora presume de ello. Pero el mérito sigue siendo de Roberto García-Ochoa y de los responsables del restaurante, y de las fotocopiadoras del Ayuntamiento y de su Concejal de Cultura, que han puesto su grano de arena para sacar adelante algo a lo que yo había renunciado, durante esta última hora, no menos de treinta veces.

XXXXIV

Llegamos a San Lorenzo, que es pueblo con más cuestas que Monasterios, y no lo hacemos precisamente los primeros. Siento la expectación de los momentos previos, de lo que se cuece entre bastidores, de esos nervios que algunos se atreven a ocultar. Y oigo el bullicio de los que esperan, de esa gente que se agrupa en la calle y de otros tantos preparando una gala que debe funcionar correctamente. Los premios y agasajos esta vez son para otros, por ejemplo: para los alumnos del Taller de Cine que de forma paralela han estado desarrollando su actividad en El Escorial. Vemos en la gala su trabajo y esfuerzo con el formato y la textura de tres cortos amateurs. A alguno de ellos, esta experiencia le cambiará la vida, seguro.

XXXXV

Asensio presenta su spot-homenaje en un nuevo y flamante auditorio que, sin embargo, posee un retroproyector y un sonido que no están a la altura de la función. Nada de esto me impide disfrutar, sin embargo, del sorprendente homenaje a la segunda temporada de Lost que, con la forma de spot promocional de Escorto, nos ha tenido a bien regalar el bueno de J.M. Por cierto, no es la primera vez que nos ofrece una muestra de su talento. ¿Algo querrá decir, no?

XXXVI

La ceremonia final relega a Alvaro Manso a cometidos, más o menos, bufonescos dejando el resto del protagonismo y la oratoria a una de las presentadoras de Veo En Corto. La gala se desmerece, pues, perdiendo buena parte de su sentido sarcástico y capacidad de improvisación. Lo perdonamos por la interrupción constante de Nazan Grein, los músicos de la gala, ansiosos por rellenar los entretiempos con toneladas de improvisación y mejores maneras. Cuando volvemos asistimos, de testigos, al indisimulado éxito de REFO y a un show a costa de las chicas de Jacinto Venaverme. Definitivamente, los spots siguen siendo un gran invento.

 

XXXVII

Subo a otorgar uno de los premios en calidad de jurado de spots y lo hago acompañado de un aplauso cuya intensidad se magnifica al albor de la exagerada definición que sobre mi persona esgrime un apasionado Raúl Cerezo. De repente, no sé donde esconderme.

XXXVIII

Un trasunto de Johnny Knoxville aparece en el escenario, tripazo en ristre, y comienza a lanzar camisetas: cuando se quita la máscara descubrimos a Raúl Cerezo, preñado de stress y serotonina, recuperando el aliento y la sonrisa explicando que sí, que todo estaba preparado. El rostro cariacontecido de Coti y el silencio expectante de la sala al presenciar semejante momento-jackass… parece indicar lo contrario. Falsa alarma: todos sabemos que en realidad es un homenaje inconfeso a Cary Grant y al slapstick.

XXXIX

Se aprietan entre sí los asistentes y no por el frío, sino alrededor de una meses repletas de dádivas alimenticias y algo de lomo embuchado. Alfredo Llorens se lamenta de la rotura de alguno de los trofeos mientras Eli Martin recopila trinaranjus y yo, que no sé hacer otra cosa, colecciono recuerdos, conversaciones y saludos: de Queco Ágreda, de Koldo Serra, de Velasco Broca… Alberto Quintanilla, co-director del oscuro corto Tras las Puertas, me recuerda cuan delgada es la frontera entre la crítica y la opinión a la ligera. Le presento a Roberto Oti Alcover, quien admite defender su corto, y me obligo a pensar en lo que dice. Claro, que en este trabajo nadie se libra de la crítica ni de la ligereza:

La decision final de J.P. Bango es un decepcionante relato sobre una familia que debe abandonar a su sirviente dummy, criminales reeducados y condicionados para servir, ante una inminente catastrofe. Muy frio, la historia nunca llega a interesar…

XL

Fiesta. A juzgar por los pocos aparcamientos y aceras que quedaban libre en la noche de San Lorenzo, podíamos presumir que la algazara iba a continuar durante toda la noche. Pero, a excepción de Roberto, que se va de pesca, y de algún que otro clon de REFO, que se va de birras, al resto nos empieza a doblegar el cansancio mientras recopilamos teléfonos, e-mails y sensaciones. Lo siento,  pero no se me ocurre otra despedida mejor que la concebida esta misma mañana, cuando abandonamos la Casa de Cultura de El Escorial en dirección a la Gala:

Huele el aire a despedida y a nostalgia: los pasillos se disuelven siguiendo el rastro de la rutina que solo unos días después conseguirá atrapar a estos locos. En las paredes quedan los carteles y en el limbo los recuerdos, el saludo de aquél al que hacía tiempo al que no veías; las secuelas de esa conversación inolvidable… Es corto como todo lo bueno; y como todo lo bueno merece que vuelvas a luchar por ello: a ser patrocinador o mecenas, director o figurante, aficionado o amante de este modo de entender las cosas, de este modo de entender el ¿Arte? Adiós entonces, camaradas, y hasta la próxima. La vida sigue su ciclo y el cuerpo nos sabe a victoria.

4 comentarios

JM Asensio -

Había muchos fans de "Lost" en la sala que, como tú, captaron el homenaje enseguida. Y como dije en el escenario, el año que viene espero hacer algo aún más grande. Queda mucho talento por enseñar ;)

Queco -

Me siento honrado de estar en la misma frase que Koldo Serra y Velasco Broca... todo un honor. No sé qué decir...

Por cierto, muy bueno el artículo sobre McLane del Zoom Erótico. Ya sé que será complicado, pero ojalá que te prodigues más. Ilustre.

Roberto García-Ochoa -

¡Qué momentos! Enhorabuena por tu trabajo, no hace falta encumbrarlo: ahí está para ser visto.

Y gracias a ti por todo tu apoyo e inestimable ayuda esos días (con o sin boletín); sabíamos que era una labor conjunta y no precisamente sencilla, pero debemos sentirnos orgullosos del trabajo realizado. (Ah, y en el último número no es Luis el que participa, sino Carlos).

Por último, decir que lástima que mi anzuelo se quedase enganchado entremedias de dos verdes y frescas algas de mar... Pero tirando sí arranqué, al menos, un par de hojas de las mismas.

¡Un abrazo!

P.D. Por cierto, en breve, en El Zoom Erótico, tendréis lectura para rato con que entreteneros...

Cerezo -

"Falsa alarma: todos sabemos que en realidad es un homenaje inconfeso a Cary Grant y al slapstick."

SE ACABÓ. TE JURO POR DIOS QUE NADIE ME CONOCE MEJOR, NADIE.

NECESITO VERTE, CONTÉSTAME EL MAIL.

DIOS MÍO, DIOS MÍO.