Blogia
El Cronicón Cinéfilo

RETROBACK 2009: La contracrónica (cuarta parte)

Día 27 Martes:

 

XVI

Disfruto de la proyección de Nuits Rouges de Franju, remontaje en formato comercial del serial protagonizado por “el hombre sin rostro”, precedida de una inteligente presentación de Jacques Champreaux, actor principal y guionista de la misma. Pero más aún lo hago al final de dicha proyección hablando con el propio “hombre sin rostro” de cómo el visionado de Nuits Rouges le ha servido para transportarse a otro tiempo y lugar, precisamente, ese que con tanta lucidez evoca este divertido fumetti “francés” de Georges Franju. De veras, que se trata de una obra realmente entrañable.  

 

XVII

La baja calidad de la copia de La Casa delle finestre che ridono de Pupi Avati convierte su visionado en una auténtico calvario, sobretodo después de percibir, a cinco minutos del comienzo, el primer gesto de desagrado del propio director, uno más entre los espectadores. Irónico, el propio Avati se encarga de recordarnos dicha condición a la conclusión de su obra en forma de reprimenda pública. Quizá sea esta una de las causas, reflexiono ingenuo, por la que el director boloñés se jacte de despreciar el cine de terror contenido en su filmografía.  De repente, noto como me sube la fiebre.

 

XVIII

Trato de insuflar un aire de optimismo a una mesa preñada, en fin, de desencanto mientras compruebo, en carne propia, como lo que aparentaba ser una subida de tensión momentánea termina convirtiéndose en un claro ataque griposo. Procuro llamar a mis leucocitos, esta noche en huelga según advierto,  para que acudan, prestos, a mi ayuda diez minutos antes de la próxima proyección, pero todos mis intentos se revelan baldíos,  no tardo en percibirlo, mientras aumenta el malestar, la fiebre y la tensión.    

 

XIX

Recibimos el impagable apoyo, y varias palabras de ascendencia cariñosa, de Jacques Champreux y señora, del mismo rango a las que antes habíamos recibido de parte de Eugenio Martín y Lone Fleming. Se agradecen, ya lo digo.

 

XX

Llegamos tarde pero lo hacemos al último pase del día: La muerte sonríe el asesino de Arístides Massaccessi (a.k.a. Joe D’Amato). Quedan pocas fuerzas, en fin, en este día tan intenso, también gracias a esta ingobernable sensación de fiebre que pone en jaque mi presencia en el Festival en los próximos días. No puedo conciliar pensamiento distinto a éste durante el resto de la noche...

 

XXI

¡Maldición!, grito tras un incontenible ataque de tos, en mitad de un delirio nocturno claramente inspirado por el affaire Avati.   

 

0 comentarios