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El Cronicón Cinéfilo

Swanberg meets Kaurismaki

 

El Festival Internacional de Jóvenes Realizadores de Granada (en adelante FIJR) afronta su decimosexta edición con una intención claramente refundidora, ampliando sus márgenes objetuales (en el campo de los largometrajes, incluyendo una sección competitiva) y también sus pretensiones, cada vez más cerca de una comunidad cinéfila en perpetuo estado necesitante, revelándose contenedor de un sinfín de nuevas (y apasionantes) propuestas cinefílicas, algunas de ellas vanguardistas, otras con un indudable valor transgresivo, proyectando siempre una energía cinéfila retroalimentada; en pocos meses, dará a luz a una de las citas cinematográficas más interesantes (y esperadas) del panorama festivalero de corte internacional, desde ya mismo, tanto en el mercado del cortometraje como del largo. En pequeñas dosis, os iremos contando de qué se trata.

Hoy toca Joe Swanberg y Aki Kaurismaki. Ambos cineastas serán objeto de una retrospectiva durante la celebración del Festival con la programación de alguna de sus obras más representativas. No es un asunto baladí. Lo nuevo confrontado a lo viejo. El cine en perpetuo estado de renovación y, sin embargo, asentado sobre el recuerdo y trabajo de aquéllos que lo forjaron. El uno como máximo exponente de esa panacea autosuficiente, surgida de la introducción de  nuevos formatos narrativos en el neo-cine independiente norteamericano, llamada “mumblecore” (una denominación que no deja de tener su gracia: un murmullo apenas audible a punto de convertirse en  una mosca cojonera que pulula detrás de la oreja de las grandes majors). El  otro, como referente de la vieja escuela europea: insobornable en sus intenciones conceptuales; siempre independiente, contra-sistema. Ambos se postulan al margen de las convenciones que dicta el mercado, de las tramas prefabricadas, de la previsibilidad auto-impuesta.  Son “outsiders” no por ya vocación sino porque sienten esa necesidad de comunicarse. A cambio, ofrecen un cine diferente, un diálogo entre los personajes y el espectador (Swanberg); un espejo en el que ese mismo espectador pueda mirarse y sentirse asimismo reconocido (Kaurismaki).

El punto de convergencia entre ambos estilos podréis encontrarlo en Granada. Ya sabéis: última semana de octubre, en 2009, en el marco del Festival Internacional más renovado (y renovador) del momento.

J. P. Bango

 

2 comentarios

J. B. Bango -

No es mal momento para empezar a hacerlo. Estad atentos a la programación.

Y encima se llamaba Alabama -

Y yo que no he visto nada de Swanbeg (y casi tampoco de Kaurismaki). Lo que me queda por aprender. Gran inicitavia la de este festival.