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El Cronicón Cinéfilo

Breves apuntes sobre el Mundial (II)

Paraguay e Italia son dos caras de la misma moneda. Ambos defienden el resultado con uñas y dientes. El uno no ganará el mundial. El otro podría hacerlo. Cuando Paraguay no tenga nada que defender no sabrá como atacar. Italia tampoco sabrá como atacar pero defenderá cualquier resultado con indisimulado orgullo creyendo siempre en su victoria. En el caso de Italia, la victoria es una cuestión de Fe. Cree que pueden hacerlo aunque no sepan como hacerlo (tampoco les importa). Unos y otros solo me interesan en términos románticos.

Holanda se ensañó con una débil Dinamarca solo en cuanto hicieron su aparición los suplentes. Pero no dejan de ser un peso-pluma  A medida que avancen las rondas y las responsabilidades, el desparpajo de los delanteros más jóvenes se irá diluyendo. Tampoco este año ganarán el campeonato. 

Brasil prosigue con su alarmante proceso de Dunganización. Así lo demuestra su pírrica victoria contra la voluntariosa (y espartana) selección de la RDP de Corea. Vuelve a confirmar lo que hasta 1994 no era más que una utopía: priorizan la victoria al “jogo bonito”. Si Brasil se sigue empeñando en dejar de ser Brasil el fútbol sucumbirá a una crisis inexorable.

España jugó como debe y perdió con toda justicia. El atasco en los últimos metros es reprochable. El patrón de juego es solo una excusa formalista. Si se empeñan en jugar por el centro tiene que jugar Cesc. Si juegan por las bandas, sobra Villa. Mezclar ambos conceptos es una prueba indefectible de duda. Y con dudas no se va a ningún sitio. Importa mucho más perder la identidad (o el estilo de juego) que un partido o que un campeonato. Cuando aprendamos esto aspiraremos a ganar cualquier cosa.

La auténtica “Roja”, es decir, Chile (nunca comprendí esto de apropiarnos de sobrenombres ajenos), entiende el fútbol como un ente colectivo, repleto de automatismos. No hay jugada que no hayan ensayado y/o previsualizado antes. Dan preeminencia al colectivo frente al individuo; solo así se explica la suplencia de Suazo (tocado) y Mark González (de vuelta). Bielsa es un enfermo de los sistemas y el orden y en la selección chilena ha encajado a la perfección. La batalla en el grupo H ha cambiado de contrincantes. Con Suiza virtualmente clasificada, la diatriba se decide entre Chile o España. El partido entre ambos será a vida o muerte.

Pronto las primas dejarán de ser un problema…

4 comentarios

Gillian Silva -

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Gillian Silva
gilixitana@hotmail.com

REFO -

Faltó un nombre: FERNANDO LLORENTE.

J. P. Bango -

Yo creo que no es tanto cuestión de riesgo como de convicción. Si uno apuesta por el estilo, hay que ir con ese estilo hasta el final. Si renuncias a las bandas, renuncias a las bandas hasta el final: no tiene mucho sentido poner a Navas para que cuelgue (es un decir, las estrellaba todas en la frente de los estáticos defensas suizos) balones sin ton ni son. Navas tiene que recibir en banda y devolverla al centro para que la abra a la otra banda a toda velocidad: solo así se consigue encontrar huecos. Si el Barça lanzara centros al área cada vez que Alves recibe en posición apta en el ataque no habría ganado la mitad de los partidos.

Sin convicción hay batalla pero no hay guerra. Es el sino de la la selección española, y no tiene pinta de cambiar tampoco este año.

REFO -

La verdad es que si Del Bosque arriesga y no especula tanto, la cosa puede poner la balanza a nuestro favor. Ayer se demostró cómo los sistemas rácanos en ataque no resuelven problemas, por mucho toque y buen juego que se dé. Espero que se defina mucho más y se cambie de mentalidad.

Otra cosa. El caso de Casilla ¿qué es lo que le pasa?

Un abrazo, camarada.