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El Cronicón Cinéfilo

Fantasmagoria 2010

Fantasmagoria 2010

Como si se tratara del phoenicopterus de la mitología griega, surge Fantasmagoria como reacción, seguramente furibunda, a una tendencia imparable en el panorama cultural contemporáneo consistente en sabotear, siquiera inconscientemente, la oferta cinematográfica dirigida al espectador más inconformista con la excusa de la crisis.

Fantasmagoria es, pues, una propuesta cultural de naturaleza diferente que nace gracias al empeño, singularmente indomable, de David López, y de aquéllos que le acompañan y apoyan en esta nueva cruzada, una de las muestras más sugestivas de todas y cuántas se advienen en el horizonte audiovisual patrio (no por casualidad, contumazmente lastimado por quien menos debería), que tiene como pretensión, seguramente quijotesca, la de reinventar el concepto de Festival de Cine Fantástico en su modalidad más transgresora. Su sonora denominación ya evoca, y de qué modo, buena parte de su carácter. El resto, va a definirlo un espíritu de trabajo y superación deudor de una máxima, de lo más romántica, consistente en suplir con imaginación y esfuerzo el déficit que comporte la ausencia de medios.

Cinefilia, atrevimiento, vanguardia, transgresión, y diversidad concretarán, en fin, esta primera Semana Internacional de Cine Fantástico de Granada, fundamentalmente definida no tanto por el volumen de sus cifras como por la calidad intrínseca de su programación. No por casualidad, la filosofía del Festival puede resumirse tomando como base sus propias elecciones (nunca conformistas, nunca previsibles, nunca acomodaticias). Es más, serán dichas elecciones las que terminen por definir su identidad. No hay mejor modo de vindicar una programación como la que se propone.  

En este sentido, el Festival configurará su parrilla con una selección, de veras significativa, del mejor cine fantástico de todos los tiempos –con dos películas cuyos títulos adelantaremos en breve- y con una programación oficial suculenta, además de heterogénea, formada por obras (y es un adelanto) como Uncle Boonmee who can recall his past lives de Apichatpong Weeresethakul, Palma de Oro en Cannes en 2010, una de las películas del año; The Pack (La Meute) de Franck Richard, una inteligente revisitación de los esquemas formales del cine de terror de los ochenta, o Red Nights (Nuits rouges du bourreau de jade) de Julien Carbon y Laurent Courtiaud, una iconoclasta, exótica (y erótica), cinéfila y perversa fábula de intriga y terror que mezcla, con un atrevimiento estético singularmente fetichista, el Polar francés con el Heroic Bloodsheed fecundado en el Hong Kong de finales de los ochenta. Ejemplos en formato empírico de la personalidad incuestionable de una muestra diseñada, naturalmente, para fortalecer los cimientos sobre los que en el futuro deba asentarse este Festival.

Apunten el nombre, la fecha y el lugar. Fantasmagoria, del 13 al 18 de noviembre de 2010. Algo se mueve en Granada… 

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